viernes, 2 de noviembre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
PARA QUÉ SIRVE LA COLEGIACIÓN DE PROFESIONES. Lic. Jesús Arturo Vallejo Mauricio
Desde
los tiempos de los egipcios, griegos y romanos, se hace referencia a la figura
de los Colegios, donde la ciudadanía se dividía por arte, oficio o profesión,
siendo una sociedad más organizada y capaz de exponer y solucionar sus
deficiencias, llevando con el debido respecto sus reclamos y carencias de su
ardua labor ante la autoridad, mismo que en sesiones públicas exponían,
discutían y determinaban la nueva forma de reglamentar y ordenar los diferentes
oficios, artes y comercios, llegando a dictarresoluciones viables y coherentes,
que beneficiaban a los ciudadanos dedicados a los oficios diversos.
En
la antigua Roma, el ilustre y aclamado orador Cicerón, sienta el precedente más
claro de su tiempo, los denominados “advocatis”, que eran profesionales
especializados en el área jurídica, mismos que con el transcurso del tiempo
fueron los que interpretaron y argumentaron las leyes de aquellos tiempos.
Ya
en la Edad Media, emerge el nuevo modelo de ciudadanos, que son caracterizados
por descubrir los problemas que aquejan en ese tiempo a la sociedad, que son
las enfermedades estigmatizadas por muchos años y que siguen lo señalado con
gran fuerza por Hipócrates de Cos, teniendo ahora una nueva era del
conocimiento, la medicina, y la ingeniería, llegando con ello la denominada época
de la Ilustración. Teniendo como objetivo principal, la investigación y la
experimentación para encontrar soluciones idóneas para sanar las diversas
enfermedades que quejaban a los países de ese tiempo, obteniendo con ello,
avances insólitos en la medicina general y que hoy en día las universidades de
todo el mundo las implementan en sus currículas como principios y teorías a
seguir.
Es
así que en los tiempos modernos, las universidades (públicas o privadas) son el
parteaguas para que los colegios profesionales admitan dentro de su gremio a
los profesionistas egresados de las diferentes instituciones educativas y que
en principio, deberán seguir los protocolos y reglas que dicho Colegio les
imponga, con el objetivo de que el nuevo agremiado sea capaz de poder visualizar, analizar, proponer,
discutir, socializar y realizar labores de altruismo que vayan a favor de la
sociedad. Lo antes citado son menesteres que actualmente se han perdido, se han
esfumado, brillan por su ausencia en los diversos colegios de profesionistas,
ahora solo buscan sus agremiados el beneficio económico propio y no el de la
colectividad.
Sería
relevante mencionar que la colegiación de profesiones, se da con mayor ahínco
en el siglo XIX, con el llamado desarrollo del conocimiento –que actualmente
diríamos desarrollo cibernético–, donde los países europeos, buscan allegarse
de todo tipo de conocimiento intelectual con la finalidad de obtener mayor fuerza
económica, obteniendo con ello un lugar privilegiado en las altas sociedades y logrando
una mejor calidad de vida. Es cierto que ahora la educación se ha convertido en
un negocio de familias, donde se comercia a toda costa con la educación, sin
que ello indique que la educación cumpla con los requisitos establecidos por
las normas de calidad y de servicio y donde el Estado se deslinda por cumplir
con su obligación constitucional, eludiendo el mandato constitucional, que
expresamente ordena que la educación debe ser laica y gratuita. Pero eso es
otro tema que merece su respectivo estudio especial.
Como
bien lo enuncia la Real Academia Española, “Colegiar”, significa: 1. Inscribir
a alguien en un colegio profesional; 2. Dicho de los individuos de una misma profesión
o clase. Reunirse en colegio.
Es
imprescindible hacer mención, que actualmente el significado queda rebasado,
pues los colegios de profesiones no reúnen los requisitos esenciales de aportar
nuevos estudios, conocimientos, veracidad y transparencia, no cumplen con sus
propios estatutos y no llegan a ser ante la sociedad organizaciones que
transmitan confianza, perdiendo con ello, la importancia y credibilidad ante
los ciudadanos y sus propios agremiados. Otro aspecto importante por resaltar
es que las autoridades no se apoyan en los colegios profesionales para el
estudio, análisis y emisión de un documento que puntualice los pros y contras
de un caso en particular y que tiene como finalidad primordial, el satisfacer
las necesidades actuales de una sociedad en constante evolución. ¿Por qué será?
Esperando
que estas líneas le sean de utilidad, quedo de usted para sus comentarios.
martes, 16 de octubre de 2012
CONDICIONES DE TRABAJO EN LOS MERCADOS DE ABASTOS. Lic. Jesús Arturo Vallejo M.
Los mercados de
abastos que se encuentran establecidos en todos y cada uno de los estados de la
República mexicana enfrentan una serie mayúscula de irregularidades en torno a
las condiciones de trabajo que mantienen los patrones con sus empleados, subordinados
y más que para unos los subalternos.
Es sorprendente
apreciar que desde muy temprana horas de la madrugada, todos los días de la
semana, se encuentran abiertos al público los mercados de abastos, estando a
disposición de los clientes, comerciantes de todo tipo, las diferentes áreas de
comercio que se encuentran albergadas tanto en el interior como en el exterior
de dichos mercados. En su mayoría, es como asistir a una peregrinación, es un
martirio tanto poder entrar como el poder salir. La vida interna de un mercado
de abastos es muy diversa, como se puede encontrar con personas que le pueda
vender un producto bueno y barato así como los que son oportunistas y se
aprovechan de la ignorancia de los principiantes en dicha actividad vendiéndoles
productos de menor calidad a altos costos.
Ahora me gustaría
enfocarme en esta nota a la vida laboral que se entabla entre el dueño o patrón,
–patrones, bodegueros– y sus trabajadores –subalternos, chalanes–, y que sin temor
a equivocarme la gran parte de los patrones desconocen de la existencia en
primer lugar de la Ley Federal del Trabajo, así como en segundo término de las
obligaciones que deben tener con los trabajadores. El desconocimiento orilla a
que los patrones mantengan en deplorables condiciones de trabajos a sus
empleados. Es sencillo resumir que la gran mayoría de los empleadores, o sea
patrones, no tienen registrados a sus trabajadores en el Instituto Mexicano del
Seguro Social, no cuentan con medidas de seguridad e higiene, los empleados son
tratados peores que esclavos, son explotados, laborando los empleados excesivas
horas de trabajo sin que se les paguen horas extras, no cuentan con la figura
de un sindicato, no cuentan con días de descanso y no cuentan con los periodos
vacacionales, entre otras muchas prestaciones que marca el Código obrero, mejor
conocida como Ley Federal del Trabajo. En su mayoría, los Mercados de Abastos
no cuentan con las medidas que establecen las diversas secretarias de los
estados y municipios, relacionados a los temas de salubridad, seguridad,
higiene, urbanización, recolección de basura, alcoholismo, prostitución,
drogadicción, juego y apuestas, trabajo de menores, entre otras áreas que serán
motivo de un análisisen particular.
Volviendo al tema,
la mayoría de trabajadores son contratados por temporadas, sin que ello obligue
al patrón a brindarles la estabilidad en el empleo, sin que disfruten de todas
las prerrogativas que tienen como obligación de prestar el patrón a sus
empleados. Muchos de ellos son de paso, ya que los trabajadores son originarios
de colonias, municipios o rancherías cercanas al centro de trabajo, lo que trae
como consecuencia que los patrones se aprovechen de su ignorancia; el
trabajador su único objetivo es conseguir trabajo para soportar la dura carga
del hogar, siendo éstala de llevar alimento y vestimenta a su familia, otro de
los motivos que se puede percibir, es que los trabajadores desean obtener y
guardar su pago para poder realizar el tal llamado “sueño americano”, no
importando que su empleo sea excesivo sin retribución económica, no contando
con seguridad social en todos los aspectos. Se puede precisar, que el patrón
con su indebida acción se encuentra evadiendo la seguridad social a la que está
obligado a otorgar a sus empleados. Este tema se debería de regular en los
mercados de abastos, las autoridades involucradas deberían velar por prevalecer
las condiciones de trabajo hacia este gremio.
Otro de los
factores que se visualiza en estos mercados, es que el patrón nunca otorga
capacitación a su trabajador, aludiendo que no es necesario para realizar la
labor que se le encomienda al trabajador, no es ciencia y no se requiere de
capacitación para poder cargar cajas de productos diversos de un lugar a otro,
no es ciencia el acomodar la mercancía que llega de otros lados de la República
a un lugar específico del centro de trabajo, así como el poder indicarle en qué
lugar tendrá que acomodarse dicho producto para su exhibición y comercialización,
siendo maltrecho la acción que engendra el patrón con el trabajador al observar
que el trabajo está mal hecho, haciendo alarde el patrón hacia el subordinado
de su error en el centro del trabajo, no teniendo ninguna consideración de la
humillación que pueda recibir el trabajador en presencia del cliente por su
equivocación.
Es por ello, que
los trabajadores, hacen gala de su maravillosa y exitosa forma de expresión y
conducción, atropellando los derechos de todos los clientes. El patrón no enseña
a su trabajador a asumir su falta de conducción de su mal actuar hacia
terceros, haciéndose tanto él como el patrón responsables de un posible daño
que cometa en contra de un tercero en sus pertenencias, escudándose el
trabajador que el error no puede ser subsanado, deslindándose el patrón en ese
momento de la relación laboral que pueda existir con el trabajador, dejando
indefenso al cliente en la reparación del daño.
El patrón por su
ignorancia, no puede percibir que en ese momento es responsable subsidiario y
directo del daño que pueda ocasionar el trabajador a terceras personas dentro y
fuera del centro de trabajo, siempre y cuando sea consecuencia de una orden
directa de trabajo, caso ejemplo es cuando el trabajador tiene que transportar
la mercancía que le han adquirido al patrón y en este lapso del trayecto por
imprudencia del trabajador ocasiona un perjuicio a un tercera persona o al
mismo cliente en sus pertenencias. En ese preciso momento el patrón debe de
asumir la responsabilidad del trabajador y no dejar al trabajador indefenso,
deslindándose de todo pago que pueda surgir por dicha negligencia.
Esperando que estas
líneas le sean de utilidad, quedo de usted para sus comentarios.
domingo, 7 de octubre de 2012
Arco de la Independencia en Monterrey. Jorge Enríquez
En el año de 1910, poco tiempo antes del inicio de la
Revolución Mexicana, México vivía en un clima de paz, progreso económico e
industrial, ambiente perfecto para llevar a cabo las fiestas del primer
centenario del movimiento independentista nacional. Fue precisamente en aras de
engalanar dichos festejos que el gobierno porfirista realizó diversas obras
públicas de gran relevancia para la época. Por lo tanto, gracias a tales
iniciativas se inauguraron obras arquitectónicas como el Hemiciclo a Juárez, la
Columna del Ángel de la Independencia, el Palacio del Correo, el Teatro
Nacional -hoy Palacio de Bellas Artes-, la Estación Sismológica Central, el Parque
Obrero de Balbuena, el desagüe del Valle de México, la Escuela Normal para
Maestros, entre otras, todas ellas en la capital del país. No obstante, la
ciudad de Monterrey no podía quedarse atrás, pues representaba una ciudad en
pleno proceso de industrialización, crecimiento y un paso natural entre las
mercancías del norte y Golfo hacia el sur del país.
Por ende, bajo dicho preámbulo de desarrollo y progreso
y como parte de los festejos de la Independencia de México, se construyó, en
1910, el Arco de la Independencia. Este monumento arquitectónico se encuentra
situado sobre las calzadas de Madero y Pino Suárez, en el barrio “El nacional” del
centro de Monterrey. De hecho, en la actualidad el flujo del tráfico vehicular
de estas dos avenidas pasa literalmente a un lado y por debajo de él.
Tanto el arco como las calzadas de Unión y Progreso -actualmente
Madero y Pino Suárez-, esta última avenida principal de aquellos tiempos,
fueron parte de un proyecto para embellecer la ciudad de Monterrey. Cabe
mencionar que el artífice del progreso y engalanamiento del Nuevo León
porfirista fue el entonces gobernador del estado, el General Bernardo Reyes.
En lo que a la estructura del Arco de la Independencia
respecta, se trata de una obra que consta de un arco simple de 25 metros de altura y construido
con piedra de cantera rosa. Sin embargo, el smog del tráfico vehicular lo ha
oscurecido, dándole su actual tono café oscuro. El proyecto estuvo a cargo de Arquitecto
inglés Alfredo Giles, quién además edificó el Casino Monterrey y el edificio
del Banco Mercantil. Por su parte, el Arquitecto Pedro Cabral fue el encargado
de la construcción del monumento.
Además, está decorado en su parte inferior por diversas
placas de mármol que rezan: “A los que en cien años han venido defendiendo y
elevando la nacionalidad mexicana”. En la parte posterior sobresalen dos
águilas de bronce representando el escudo nacional, en su clásica pose
devorando a una serpiente. Además, la ubicación del monumento es simbólica, pues
permite que por su cruce pasen los caminos que conducen a la Ciudad de México
(Sur), hacia Nuevo Laredo (Norte) y a Reynosa (Noreste).
Al centro y en lo más alto de la obra destaca la figura
de una “musa” o victoria con una corona de olivo en la frente, blusa desgarrada
y busto a la intemperie. La figura femenina sostiene en lo alto una esfera
negra con parte de una cadena rota y la inscripción de “México” en letras
grandes. Entretanto, con su mano derecha sostiene una corona con la otra parte de
la cadena, representando así la ruptura de México con la monarquía española. La
escultura "Musa", conocida entre la población con los coloquiales
nombres de “La Mona del Arco” o “La Mona de la Bola”, fue realizada por la compañía
W.H. Mullins en 1909. Mide 4.80
metros de pies a cabeza, 6 metros tomando en cuenta
el brazo levantado y tiene un peso de casi 3 toneladas.
En 1997, 86 años después de su colocación, la Musa fue
bajada para su restauración, pues presentaba diversos daños ocasionados por las
lluvias ácidas y por diversas acciones humanas, de entre las cuales destacan 35
impactos de bala de desconocida procedencia y fecha. Además presentaba una gran
fisura en el brazo izquierdo y una cadena menos. Dicha restauración duró tres
meses y se juzgó haberla realizado a muy buen tiempo, ya que los diversos daños que
presentaba la ponían en riesgo de caer.
La escultura está hecha a base de una estructura de
fierro que le da solidez. En la parte exterior está recubierta por lámina de
cobre repujado. Su color original es un cobre radiante, desafortunadamente, a
consecuencia de la contaminación y humedad sólo en dos ocasiones ha presentado
su esplendor, en su inauguración y restauración.
El arco cobra su mayor importancia en el mes de
Septiembre, mes en el que el municipio se encarga de darle su limpieza anual y
colocarle los arreglos alusivos a las festividades. Papeles de china, imágenes,
listones, banderas, luces, etc. De todo tipo de material se ha decorado al
arco, y en alguna ocasión las luces patrias causaron un leve incendio en la
parte superior de su estructura.
En el año de 1991, bajo el gobierno
estatal de Sócrates Rizzo García, se buscó la construcción de una plaza que
alojara al Arco de la Independencia y así poner fin al deterioro que estaba sufriendo.
El proyecto era ambicioso y tenía mucho sentido, sobre todo tratándose de
conservar edificaciones antiguas y significativas. Por lo que bajo estos
motivos se gestó la tentativa de construir una plaza pública llamada “Plaza de
la Independencia”. La idea era consagrar un sitio público de considerable
dimensiones que tuviera en la entrada al monumental arco para ser admirado por
los peatones. La propuesta corrió por cuenta de la Secretaría de Desarrollo
Urbano y Obras Públicas, y consistía básicamente en una plaza con áreas verdes,
fuentes y nuevos edificios comerciales. Además se pensaba realizar dos pasos a
desnivel para agilizar la circulación por las avenidas Madero y Pino Suárez, de
tal forma que la plaza estuviera libre del contacto directo con el tráfico. Sin
embargo, por razones desconocidas el proyecto no fue aprobado y todo quedó en
una simple maqueta. Hoy, 21 años más tarde, habiendo pasado ya los festejos del
bicentenario de la independencia, el arco continúa situado en medio de un
crucero sin poder ser admirado dignamente.
Anterior a ese proyecto otra propuesta había sido lanzada
por parte del sector privado, la cual pretendía reubicar el arco. No obstante,
fue descartada rápidamente, pues los trabajos significaría un duro golpe a las
finanzas de obras públicas, la inversión de una gran cantidad de tiempo y el
riesgo de fracturar la estructura al reubicarla parte por parte. Por lo que
hasta ahora no se ha encontrado, o no se ha querido buscar, una alternativa
para poner fin al deterioro que este símbolo nacional de la independencia está
sufriendo.
Desde el tiempo de los antiguos romanos la forma de arco
para las construcciones se utiliza para simbolizar victorias, o incluso
glorificación; hecho que se constata con la frase tallada a mano de las placas
incrustadas en la base del arco. A través de dicha inscripción se dignifica,
reconoce y honra a los antiguos caudillos que iniciaron el movimiento para
darnos patria; y además, nos impulsa como mexicanos a defender nuestra
nacionalidad, a sentirnos orgullosos de ser mexicanos y nos invita a defender a
la nación de todos los males que la lleguen a aquejar.
Bibliografía
Betancourt, Francisco. "Grupo reforma." El
Norte. Sep 2003. Editorial El Sol. 22 Nov 2007 .
Nieto López, José de Jesús. Historia 3. 1ª. México D.F.:
Santillana, 2004.
Garza , Hernando. "Grupo reforma." El Norte. 18
Jan 1997. Editorial El Sol. 22 Nov 2007.
Sin Autor, Nuevo León Imágenes de nuestra memoria. 1ª.
México D.F.: CONARTE, 2003.
Sin Autor, "NUEVO LEON.- Construcciones y
monumentos. Eco Adventure México." Eco Adventure México. 2000. Ecoadventure.com. 12 Sep 2007
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Treviño Héctor, Martín Salais, Mario Treviño, Geografía e
Historia de Nuevo León. 1ª. México D.F.: Ediciones Castillo, 1998.
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Capacitación y Adiestramiento,
Textos de alumnos
martes, 2 de octubre de 2012
Condiciones precarias disfrazadas de Oro. Dulce Ibarra
Cuando
por vez primera escuché el término de “trabajadores de confianza”, lo percibí como una
broma y hasta quizá una burla, y ahora que conozco más sobre el tema no ha cambiado mi percepción deaquella vez. Quiero decir que desde un inicio el
simple concepto no me parecía de carácter formal en lo absoluto y no
pensaba que estuviera relacionado al ámbito
laboral. Ahora, reflexiono y critico la postura del estado, las empresas y de
los mismos trabajadores sobre la poca
importancia que se le presta al tema y el pobre interés de luchar por un
cambio en estas condiciones precarias que aparentan ser mejores que las de un
empleado corriente.
Según el artículo 9 de la Ley Federal de
Trabajo se le considera a un trabajador de confianza a aquel empleado que
colabora estrechamente con el empleador
y por lo tanto tiene acceso a cierta información interna de la actividad de la
empresa. Además tienen funciones en la administración y están encargados de
funciones de dirección, inspección, vigilancia o fiscalización. En resumen, se
dice que son trabajos “de confianza” a
las acciones que se encuentran relacionadas con los “trabajos personales del
patrón dentro de la empresa o establecimiento”.(LFT, art 9)
Estos
trabajadores reciben salarios más altos que el trabajador medio y es algo que
resulta atractivo. Además, generalmente gozan de más prestigio y tienen varios
beneficios, tales como la flexibilidad de horarios de trabajo, el tener
oportunidades de ascenso y el poder gozar de una formación complementaria.
La
pregunta es, ¿Por qué me parece absurdo, no sólo el nombre, sino la existencia
de los famosos “trabajadores de confianza”?
Quisiera
contestar esta pregunta compartimento mi postura en que no me parece justa la
restricción de los derechos que se tiene a este tipo de trabajadores. En el
artículo 183 establece que los trabajadores de confianza “no podrán formar
parte de los sindicatos de los demás trabajadores, ni serán tomados en
consideración en los recuentos que se efectúen para determinar la mayoría en
los casos de huelga, ni tampoco podrán ser representantes de los trabajadores
en los organismos que se integren de conformidad con las disposiciones de esta
Ley.”
Me
parece inaceptable la denegación de la libertad sindical. No obstante, en la ConstituciónPolítica
de los Estados Unidos Mexicanosse garantiza a empleados y empleadores el
derecho de libre asociación. Pero entonces, ¿En dónde quedan los trabajadores
de confianza? Es cierto que a estos trabajadores sí se les garantiza el derecho
de constituir organizaciones propias pero esta oportunidad se le consideranula
ya que para ejercer el derecho de huelga se necesita una mayoría de planilla
que solo en contadísimos casos se alcanza. Al investigar sobre la razón de la
exclusión de los trabajadores de confianza la Ley, llegué a la conclusión en
que esta norma tiene el propósito de proteger los intereses de los otros
trabajadores, porque como los trabajadores de confianza se encuentran más cercanos a los empleadores
que a los empleados restantes, en una organización común surgirían conflictos
de intereses. Por eso, al redactarse las leyes, los sindicatos estuvieron a
favor de la exclusión de este tipo de trabajadores. Me pregunto en dónde queda
la voz de estas personas, en dónde queda su libertad para expresar lo que
sienten y necesitan. A los trabajadores de confianza se les impide defender sus
derechos mediante una huelga, y esto por la votación de otros asalariados y por
la imposibilidad de tener una propia por la razón de requerir una mayoría de
planilla que como se mencionó anteriormente en contadísimos casos se alcanza.
Estos
derechos en dónde quedan excluidos este tipo de trabajadores no es lo único que
me parece inaceptable, pues además de no tener la posibilidad de formar
sindicatos o huelgas, estos trabajadores de confianza se encuentran
desprotegidos contra el despido y no gozan de los mismos privilegios que un
trabajador regular al encontrarse en esta situación. La razón por la cual se
encuentran con una “protección limitada” contra el despido, es que el patrón
puede justificar una “pérdida de confianza” en el afectado, cuándo puede que no
haya ninguna acción determinada que compruebe dicha acusación. Además en lo
relativo a los derechos que debe gozar un trabajador al ser despedido, en el
artículo 49 de la Ley Federal de Trabajo se dice que un trabajador de confianza
se encuentra despojado del derecho que se le reinstale en caso de estar
despedido injustificadamente y únicamente puede exigir el pago de
indemnizaciones. ¿Entonces por qué, este tipo de trabajo resulta más atractivo
para muchos? Y es que la ley disfraza de oro esta exclusión de derechos
estableciendo que las condiciones de trabajo de los de confianza no pueden ser
inferiores a las de los otros trabajadores, que las remuneraciones deben de ser
mejores, y que debiesen de tener un mejor horario. Con esta idea venden la idea
que los trabajadores de confianza están en mejores condiciones que los
trabajadores regulares. ¿Pero realmente, se aplicará esto en la práctica?
Más
que lo que sucede en relación a la pérdida de derechos de estos trabajadores me
llama la atención la falta de preocupación
por todas las partes. Simplemente no se le da la debida importancia a este
concepto. Los trabajadores de confianza tienen un lugar secundario hasta en las
cuatro propuestas de la reforma laboral.
Cabe recalcar que el concepto de trabajador de confianza no se cuestiona,
solamente se proponen modificaciones pequeñas, y la libertad sindical no se
discute en ninguna de las propuestas.
Se
realizaron tres encuestas a tres representantes de sindicatos y los tres
dijeron que sus organizaciones desearían que disminuyera el número de los
trabajadores de confianza, sin embargo ven como problema el hecho de que entre
los trabajadores se considera deseable el empleo, pues lo explican diciendo que
estos gozan de más prestigio y que en muchos casos devengan salarios mas altos.
Los encuestados establecen que se debe de procurar una reducción de estos
puestos pero que para ellos no es “ningún problema que requiera solución
urgente” se puede llegar entonces a la conclusión que el tema de los
trabajadores de confianza y el hecho de que puedan hacer sindicatos no tiene
prioridad para los sindicatos mexicanos.
Existe
un problema en nuestra nación. Los trabajadores de confianza creen que están en
mejores condiciones que los trabajadores comunes pero no gozan de los mismos
derechos. Se quedan “contentos” por el hecho de estar ganando un mejor sueldo y
de tener un mejor horario, aunque munchos de los casos no sea así. No pueden sindicalizarse ni hacer huelgas y
esto es de importancia secundaria para el país, incluso las cuatro propuestas
hablan de pequeños ajustes, pero no de la posibilidad de sindicalizarse. Es
necesario que las miradas del país se dirijan a estos trabajadores y que se traten
de manera justa como es necesario. Porque no es justo que al pensar que
trabajen en empleos de alta categoría, sus trabajos sean precarios y estén
disfrazados de “oro”.
Problemas de sindicación en
México. Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas. 2006.
Recuperado el 28 de septiembre de 2012 de http://www.imfmetal.org/files/06082117284079/IMB_Mexiko_Probleme_Arbeitsrecht7_esp.pdf
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