martes, 26 de mayo de 2015

Carta a un Maestro. Jesús Arturo Vallejo Mauricio




Con el pasar del tiempo el principiante y aún alumno se va formando, va creciendo y se va haciendo docto en la materia a la que tanto tiempo ha dedicado. Maestros van, maestros vienen, pero cada uno con su personalidad y con su forma de instruir. A veces catalogamos al maestro como el más estricto, amargado, compasivo y aquél que marca nuestras vidas, el que nos guía, nos instruye y nos hace pensar, valorar y decidir correctamente.

El alumno, por lo general, no se da cuenta, no aprecia ni valora el esfuerzo que realiza el Instructor por acudir a impartir su cátedra, solo pensamos en que ese ser humano resuelva nuestras dudas sin que nos cueste un momento en pararnos para prepararnos y con ello ir al aula a resolver lo que es la verdadera duda, los libros están ahí, pero los alumnos somos tan perezosos que al ver el libro de texto de la materia lo observamos y tenemos la salida por la tangente, concibiendo prejuicios de que si el autor es bueno o malo, es más, se nos hace que el libro se encuentra escrito en una lengua extraña que a la tercera página lo cerramos y deseamos que el conocimiento se adquiera por osmosis.

Nunca valoramos si el que acude a esa aula como catedrático ha dormido, ha comido, tiene problemas familiares o laborales, o si se encuentra bien de salud. Solo percibimos que es un maestro más que intentará que sus nuevos alumnos puedan adquirir nuevos conocimientos, sin que ellos realicen su parte, la que se resume en al menos en conocer la carrera profesional de aquél ser humano que será nuestro nuevo tutor académico. Claro que no, solo pensamos en las siguientes interrogantes, ¿será mejor o peor que el anterior?, ¿dejará mucha tarea?, ¿cómo será su manera de evaluar?, ¿se podrá sobornarlo o será posible invitarle una comida y con eso bastará para pasar la materia?, ¿sus exámenes son difíciles?, entre otras.

El alumno con el pasar del tiempo y ya en su vida profesional, se da cuenta de cuanta falta le hizo preparar cada materia de su carrera o de su vida de estudiante. Y es en ese momento donde recuerda a sus maestros más estrictos, aquellos maestros que por un error de estudio o por el simple hecho de no haber preguntado por miedo a ser recriminado por sus compañeros dejó pasar la oportunidad de satisfacer su gran duda. Y es ahí donde el alumno expresa “si le hubiera puesto atención al maestro esto no sucedería o no estaría batallando en lo profesional”.

Ah que grandes son los maestros que nos enseñan, nos inculcan, nos corrigen y nos castigan por la falta de inspiración y del ímpetu de ir más allá del conocimiento y del bagaje cultural. Es más fácil recordar a los maestros que nos enseñaron a que una baja calificación era como un diez, que para obtener una “A” de aprobatoria no sería tan sencillo, se tenía que esmerar y sacrificar muchas horas de libertinaje. Que con el pasar del tiempo, las horas de compañía con los amigos del barrio se veían reducidas y al final de cuentas unos pocos darían el salto a una vida profesional o fructífera económicamente.

A los maestros, que han inculcado y han sido parte de nuestra formación sin exigir mucho son a los que menos recuerda uno, se pierden en la penumbra del silencio y solo expresamos “que habrá sido de aquél maestro”. Pero de inmediatamente viene a colación a nuestro viaje de recuerdos los maestros malos, duros, insistentes y nada tolerantes, en ese momento es cuando el alumno expresa con toda satisfacción “gracias maestro por haberme inculcado a marchas forzadas el conocimiento”.

Pero también es bien cierto que se encuentran aquellos maestros, que solo desean el hacer la maldad, que no les agrada el alumno que se cree que sabe más que él, que si el alumno se atreve a exhibirlo ante el grupo, la reprimenda será un cero “0” o un NA “No Aprobatorio”. Que solo buscan que el alumno le tenga miedo porque sabe que ya no hay alternativa para el alumno de poder cambiar de maestro y ante dicho impedimento sabe que el control del grupo será exclusivamente de él, así que no le resta más que atormentar a sus alumnos. Al final del curso, el alumno, ni aprendió nada de la materia porque el maestro no dejó que el alumno hiciere preguntas de cualquier tipo, con el temor de que aquel alumno hiciere una pregunta que ni el propio maestro comprendería. Mire que si los hay.   

Así mismo, el alumno se topa con maestros que son toda una magistratura en el arte de la docencia, mismo que lo demuestran con la técnica de lo inusual en su exposición, se respira un ambiente de camaradería y compañerismo en el  aula,  que se desarrolla y desenvuelve ante el grupo con una facilidad impresionante, con una sonrisa y con una elocuencia que no hace falta que el alumno deba tomar notas durante su magnífica exposición; aquel maestro que imbuye al alumno a crear su propia metodología de estudio; aquel maestro que exhorta al alumno a que deba prepararse a diario, para con ello acudir al aula con las preguntas correctas y precisas sin divagar en supuestos académicos de la materia, que induce al alumno a cuestionar todo, a no darse por satisfecho por lo que un libro expresa sino que investigar en las fuentes que sean posibles para llegar a una conclusión personal, que se debe conocer de toda materia para ser un alumno íntegro y con cultura general, que hay que hacerse como propósito personal el hábito de la lectura en la que el alumno incursionará en un viaje del bagaje cultural de las palabras y de exposición de casos que posiblemente en su futuro profesional podrán ser de gran ayuda.

Los alumnos nos encontramos con maestros, que la verdad son pena ajena a la profesión, como aquellos que buscan un provecho físico-carnal, los que se venden como mercenarios por un artículo de comercio, aquellos que buscan sociabilizar con el alumno en lugares no apropiados y fuera de la institución; a esos maestros tarde o temprano les reluce el cobre de maestro pirata, porque van por ganarse aparte de su salario un plus, sea éste físico, de diversión incoherente o de comercio y que al final de cuentas su vocación no era ser docente sino ser oportunista del momento.

Otra forma de experimentar las vivencias de ser alumno es cuando al aula se presenta el maestro que en realidad ya no cuenta con otra alternativa que ser maestro para ganarse unos centavos, cometiendo errores garrafales a la hora de impartir su cátedra y siempre mal humorados porque su ejercicio profesional lo vislumbran truncado, observando que su mundo se derrumba al formar parte de una plantilla de maestros que no tienen otra opción que ser parte de una nómina en una institución educativa.

Hoy en su día, me permito hacer extensiva una enorme felicitación a todos mis maestros que han forjado en su servidor lo que hoy apenas empiezo a diluir de sus sabios consejos, de su instrucción, de su tiempo que me brindaron y me siguen brindando algunos, por su paciencia y comprensión y sobre todo porque creyeron y siguen creyendo en que algún día podré retribuirles su sutileza de instrucción educativa. A todos muchas gracias y que Dios los bendiga por ser los maestros que México requiere y necesita actualmente. Estoy en contra que las instituciones privadas por el simple hecho de pagar te regalen el título, que será de esos alumnos y de nuestro país.

Agradecimientos a mis maestros que han marcado mi vida y que me permito mencionar con mucho cariño, aunque en algunos no me acuerde de sus nombres completos. Primaria: Mtra. Carmelita; Mtro. Celestino y Juanito. Secundaria: Mtras. Carmelita, Araceli, Ana Bertha, Mtros. Antonio, Germán. Silvestre, Martín. Director de secundaria Raymundo. Preparatoria: Mtros. Jesús Iturralde Olvera, Demetrio, Francisco Xavier Hernández Hernández (QED), Jorge Hernández Palma, Braulio Guerra Malo (QED). Coordinadora del Plantel Norte, Mtra. Martha Valerio.  Licenciatura: Mtro. Jesús Garduño Salazar, Dra. Martha Elena Soto Obregón, Mtro. Rodolfo Vega Hernández, Dr. Oscar Guerra Becerra, Mtro. Everardo Pérez Pedraza, Mtro. Luis Silviano Cajiga Morales. Profesional: José Manuel Gómez Porchini.

A ustedes eternamente agradecido por su confianza depositada y con vehemencia e invaluable impulso hacia los estudiantes, procurando ser siempre humildes y ser mejores cada día como personas humanas y profesionales.

Espero que estas breves líneas sean de su interés, quedo a sus órdenes para seguir creciendo como ciudadanos.

Jesús Arturo Vallejo Mauricio

jueves, 7 de mayo de 2015

Uber y otros modelos nuevos de hacer negocios. Cecilia Cantú



La licitud de Uber ha sido tema de gran debate y ha causado un sinfín de opiniones diversas, así como una gran controversia; es una cuestión que ha hecho reflexionar si están empezando a surgir nuevos modelos de compañías con una forma de operar diferente a la que ya conocemos o si simplemente es una empresa que provee un servicio a mejor precio a costa de los derechos de sus trabajadores.

La negatividad del país a salir adelante y dar lugar a éstos nuevos modelos de empresas con bases más tecnológicas es la causa de la gran controversia que ha originado Uber. Sin afectar a nadie más que a los taxistas, Uber es una plataforma que nos beneficia a todos, además de darnos un servicio más rápido, limpio y eficiente, no compromete nuestra seguridad y al operar mediante tarjeta de crédito lo hace más fácil de utilizar. Incluso de los choferes que proveen el servicio se ha obtenido muy buena respuesta en cuanto a su conformidad con el trabajo.

Uber ha sido atacado y criticado solamente por la mala fortuna de ser competencia de los taxistas, los cuales no quieren aceptar que la nueva tecnología y la globalización han dado lugar a que se creen nuevos modelos de negocios que son el futuro de la economía.

Actualmente existen más plataformas que operan de la misma manera y al no afectar directamente a nadie, o a un sector tan fuerte como el de los taxistas, han podido operar libremente y beneficiándonos por muchos años. 

Un ejemplo claro es el muy conocido por todos, eBay. Según la página oficial de eBay, éste se define como el mayor centro de compra y venta en Internet: un lugar en el que se reúnen compradores y vendedores para intercambiar prácticamente de todo. 

Funciona del siguiente modo:
Un vendedor pone un artículo a la venta en eBay, casi de cualquier tipo, desde antigüedades a coches, de libros a artículos deportivos. El vendedor opta por aceptar sólo pujas por el artículo (un anuncio de subasta) u ofrecer la opción de precio fijo ¡Cómpralo ya!, que permite a los compradores adquirir el artículo de inmediato.

En una subasta, la puja se abre con el precio que el vendedor especifica y permanece en eBay durante un número determinado de días. Los compradores pujan por el artículo. Cuando finaliza el anuncio, gana el comprador con la puja más alta.

En un anuncio de ¡Cómpralo ya!, el primer comprador dispuesto a pagar el precio del vendedor consigue el artículo.

Sin la visión distorsionada que tenemos, causada por los diferentes puntos de vista sobre Uber, en este modelo podemos ver claramente las similitudes. eBay da el servicio y el beneficio de poder acceder como vendedor o como comprador, al ser vendedor te consigue clientes y al ser comprador te provee el servicio. Para ningún efecto y de ningún modo los que acceden a la plataforma a vender un artículo es son subordinados a eBay y no son considerados sus trabajadores, solo son personas inscritas a la plataforma virtual y los cuales tienen que crear una cuenta personal para acceder. De igual manera cabe recalcar que no se debe comparar, en ningún sentido, a los vendedores de eBay con los vendedores que venden en las calles o locales físicos, los cuales en ciertas situaciones, requieren de ciertos trámites o permisos. A los vendedores en eBay no se les exige ni requieren de ningún permiso para vender en la mencionada plataforma y sus clientes no puede ser cualquier persona, tiene que ser una persona con acceso a internet y a una tarjeta de crédito.

En similitud a la mencionada plataforma de ventas, en Uber se da el servicio de acceder a la plataforma como chofer o como cliente, al ser chofer te consigue clientes y al ser cliente te consigue un servicio. Los que acceden como choferes, no son de ninguna manera trabajadores subordinados a éste y así como en el caso de eBay, al no estar prestando un servicio público no necesitan de las concesiones y permisos administrativos necesarios que tendría que tener un taxista, los cuales prestan sus servicios en la calle y cualquier persona puede hacer uso de ellos. El servicio de Uber no cualquier persona lo puede utilizar, tiene que ser alguien con acceso a internet y tarjeta de crédito, por lo que claramente no es un servicio público. Al proveer, a diferencia de eBay, un trato directo y personal entre las dos partes, Uber se encarga de mantener la seguridad de las personas mediante diversos medios de control como los exámenes que se hacen previamente a los choferes y como el sistema de comentarios y calificaciones en el que se aseguran de que todos los usuarios de la plataforma tengan el mejor servicio.

Otro ejemplo de una compañía tecnológica y con un modelo innovador de operar es “Airbnb” creada en agosto del 2008 por Brian Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk. Su finalidad es utilizar el GPS, crowdsourcing y redes sociales para ofertar viviendas en renta con base en la ubicación y el destino del usuario. Ésta plataforma virtual conecta a arrendadores con arrendatarios y permite que gente de todo el mundo pueda rentar un hospedaje que va desde casas y departamentos hasta cuartos disponibles en una casa habitada. Los arrendadores no son de ninguna manera trabajadores subordinados ya que Airbnb solo es una plataforma que conecta a ambos y les da beneficios recíprocos. Ésta compañía opera en más de 190 países y 33,000 ciudades y ha recibido casi 800 mdd en rondas de financiamiento. En diciembre de 2014, la empresa creó un fondo de 1 mdd por cliente para asegurar cualquier daño a las propiedades en renta.

Las empresas previamente mencionadas, al utilizar tecnologías innovadoras, retan a los grandes corporativos de la actualidad a cambiar sus formas de operar y adaptar estos cambios moviendo el futuro económico para aquellos que apliquen y aprovechen esta nueva estrategia digital en sus negocios.

En conclusión, reitero mi idea de que Uber es un modelo de negocios que lleva mucho tiempo existiendo, simplemente no había afectado previamente a un sector tan fuerte como el de taxistas. Según estudios de Harvard Business Review, cada cinco años aparecen nuevas empresas que cambian el panorama de la industria tecnológica. También el investigador de la consultora Socialnomics, Erik Qualmann, estableció que 40% de las empresas del listado de Fortune 500 desaparecerá en los próximos 10 años como resultado de su incapacidad para adaptarse a los cambios. Está en nuestras manos adaptarnos y empezar a aceptar que el mundo laboral está cambiando y eso no debe afectar los derechos de los trabajadores, al contrario, se deben adaptar para que no lleguen a ser afectados de ninguna manera.

Como país, el no aceptar estas nuevas tecnologías nos apartaría del mundo y nos dejaría obsoletos. Deberíamos empezar a entender mejor y adaptar el marco jurídico para facilitar las nuevas tecnologías y hacerlas de más beneficio para todos incluyendo los trabajadores.

En el tiempo de disputa por una sola de tantas compañías con este nuevo modelo, estamos perdiendo tiempo para adaptarnos y hacer que los empresarios y comerciantes mexicanos se adelanten en liderar y llevar un paso adelante éste tipo de empresas que son el futuro de la economía global.



Referencias:

Francisco Rubio, “Uber y 4 tecnológicas más que retan al futuro... por ahora”

http://www.cnnexpansion.com/expansion/2015/02/10/uber-y-4-tecnologicas-que-retan-al-futuro-por-ahora





domingo, 26 de abril de 2015

La educación y la vida laboral. Lic. Gustavo Silva Dávila




Prefacio:
Dentro de mi poca experiencia laboral he tenido la oportunidad de colaborar en diferentes áreas, tanto de la industria, sector público y ahora en la educación de nuestros jóvenes a nivel preparatoria.

Es frustrante ver como a ellos se les complica hacer un escrito de dos cuartillas referente a algún tema visto en clase. Recaen en la redundancia con la finalidad de completar el cometido de longitud del texto. Se utilizan las mismas palabras infinidad de veces, casi es nulo el conocimiento de la forma adecuada de utilización de los signos de puntuación y algo aún más preocupante es que no saben expresar de forma idónea sus ideas.  

Ya ni hablar de la falta de interés que presentan en su propia educación, donde esperan que el maestro o docente les solucionen la vida y les den todas las herramientas para hacer sus actividades, en palabras coloquiales lo resumiría en “no quieren batallar e ir a la deriva”. No todos recaen en este supuesto, pero si son los más.

Es preocupante lo que sucederá en un futuro cuando ellos se integren al mercado laboral cada vez más exigente que solicita personas con multihabilidades y ellos están acostumbrados a una forma de trabajo donde no se les exige.

Además de otro problema que se puede vislumbrar es el derivado de la capacitación. El sector de la industria ha delegado a las universidades la responsabilidad de “capacitar”, cuando la función de la escuela es formativa y las empresas deberían formar a su personal con las capacidades que ellos requieren. Al momento del reclutamiento y selección se piden una serie de habilidades y conocimientos que para la gente de recién egreso es complicado adquirir, además lamentablemente son pocas las empresas que le apuestan a la formación de su personal y establecimiento de un plan carrera.

Con esta breve exposición de motivos me gustaría dar inicio a este breve ensayo sobre educación y la vida laboral.

Desarrollo
Como manera de preámbulo me gustaría iniciar con el análisis de un concepto que podemos encontrar nosotros sobre educación donde nos habla sobre capacidades tanto físicas como cognitivas.

Se llama educación al proceso mediante el cual se afecta a una persona, estimulándola para que desarrolle sus capacidades cognitivas y físicas para poder integrarse plenamente en la sociedad que la rodea. Por consiguiente, debe distinguirse entre los conceptos de educación (estímulo de una persona hacia otra) y aprendizaje, que en realidad es la posibilidad subjetiva de incorporación de nuevos conocimientos para su aplicación posterior.

No solo se le debe de dar capacidades físicas y cognitivas al individuo para que se incorpore a la sociedad, sino también al mundo laboral, ya que es un fenómeno que sucederá de manera indiscutible.

Pero en nuestro país el problema va más profundo, bien sabemos que esta educación está consagrada como un derecho humano en nuestra propia Constitución Política en su artículo 3°.  Le impone al Estado la obligación de proveer educación, pero además, ésta debe de ser de calidad. Es entonces donde vislumbramos que la brecha se empieza a ensanchar, vemos maestros que se olvidan que su objetivo principal es prepararse para brindar dicho servicio con calidad, y están más preocupados en hacer revueltas por modificaciones en sus condiciones de trabajo. A la larga esto nos afectará a todos como nación. 

Remontándonos a la historia de la educación vemos que originalmente se dio para preparar a los individuos a sobrevivir. Se les enseñaba sobre los oficios de la caza, labores del campo, pesca y diversos oficios que se fueron dando en los primeros años de nuestra historia.

Pero la relación entre trabajo-educación se fueron haciendo más complejas y se necesitó mano de obra cada vez más especializada. Inés Dussel y Myriam Southwell, en su escrito “Saberes y trabajos: miradas sobre una relación compleja”, nos dan una idea de cómo se fue dando esta relación.

Pero también hay saberes del mundo del trabajo más complejos y que exigen un tipo de transmisión más especializada. En la historia de la educación, entre los primeros que lo entendieron estuvieron los artesanos medievales, por ejemplo los tapiceros, cristaleros, perfumistas o ebanistas. Todos ellos organizaron sistemas de aprendizaje que llegaban a durar diez años, en los que el maestro artesano se comprometía, muchas veces mediante contratos escritos, a enseñarle al aprendiz ciertos conocimientos específicos para que adquiriera el dominio de su arte. Aunque no había un plan de estudios fijo, la formación se organizaba en pasos determinados; y la “graduación” se obtenía cuando se llegaba a una maestría en el ejercicio de su trabajo, determinada en una evaluación de los artesanos reconocidos del gremio.

Entonces esa complejidad entre trabajo-educación se ha estado gestando durante toda nuestra historia. Encontramos que se crearon siglos después Universidades donde lo que importaba era el desarrollo académico de los individuos y adquisición de conocimientos. Esto cambió con la llegada de la llamada revolución industrial. Estudiosos como Taylor y Fayol comenzaron a hablar sobre la optimización de la producción y la necesidad de mano de obra especializada.

En mi opinión, basada en lo que he podido observar en el campo laboral, el sector industrial le deja casi el cien por ciento de la preparación del individuo a las escuelas, deslindándose de esta responsabilidad. Solicitando mando de obra cada vez más calificada obligando a las universidades a mover sus planes de estudios hacia habilidades técnicas; dejando de lado la formación ética, social, valores, lógica y demás de ese ramo del pensamiento. Tenemos gente muy preparada laboralmente, pero, con una pobre instrucción personal.

Es por eso que vemos jóvenes que no saben escribir, no pueden plasmar ideas de forma idónea, poco conocimiento de signos de puntuación, ortografía y con poco criterio, sin motivación alguna más que redes sociales y medios electrónicos.

Sin afán de desviarme del tema, me gustaría hacer referencia a un artículo que encontré, habla de los 10 puntos que hacen a Finlandia una de las mejores educaciones del mundo:

1 Los docentes son profesionales valorados. La educación es una profesión con prestigio y los profesores tienen gran autoridad en la escuela y en la sociedad. El equivalente a Magisterio en Finlandia es una titulación complicada, exigente y larga, que además incluye entrevistas personales, por lo que los maestros son profesionales muy bien preparados y vocacionales.  

2 La educación es gratuita y, por lo tanto, accesible a todos. El sistema educativo público establece que la educación es obligatoria y gratuita entre los 7 y los 16 años y debe ser impartida por centros públicos. Tampoco se paga por los libros ni por el material escolar, y todos los niños reciben una comida caliente al día en el colegio, también gratuita. En el caso de que el niño viva a más de 5 kilómetros del centro escolar, el municipio debe organizar y pagar el transporte.

3 El reparto del dinero público se hace de forma equitativa. Los fondos estatales se reparten de forma justa entre los centros. Hay una base de subvención común para todos pero la cifra final varía atendiendo a las necesidades de cada uno, de manera que se compense a aquellos con más carencias para equipararlos al resto. La igualdad de oportunidades es un valor esencial.

4 El currículo es común pero los centros se organizan. Cada escuela y sus profesores diseñan y organizan el currículo (aunque tiene unas líneas generales y un marco común para todos) y se planifican para conseguir los logros establecidos como mejor consideren.

5 La educación se personaliza. Desde los primeros cursos se interviene para apoyar a los alumnos con necesidades especiales, con lo que se evita que sus dificultades aumenten con los años y se minimizan los porcentajes de fracaso escolar. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño y se huye de las pruebas y actividades estandarizadas. Además, los profesores suelen ocuparse del mismo grupo desde 1.º (7 años) hasta 6.º (12 años), lo que ayuda a que los conozcan mucho mejor.

6 Los alumnos tienen tiempo para todo. La educación se toma en serio pero también se da importancia al juego y al descanso. Los niños no comienzan el colegio hasta los 7 años, momento en el que se les considera maduros para aprender. Además, las jornadas lectivas son más cortas. Los estudiantes de Primaria tienen solo 3 o 4 clases al día, con descansos de 15 minutos entre cada una de ellas a los que se suma el descanso para comer. Apenas hay deberes, el trabajo se hace en clase, no en casa.

7 Preparar la clase es parte de la jornada laboral. Los profesores no imparten tantas horas de clase como en otros países, sino que el tiempo que pasan en el aula es más reducido y destinan las horas restantes a preparar sus lecciones, investigar, organizarse o trabajar de forma colaborativa con otros docentes.

8 Se evita la competencia y las cifras. Los estudiantes no hacen exámenes ni reciben calificaciones hasta 5.º curso (11 años) y los informes que el profesor elabora para los padres son descriptivos, no numéricos.

9 Se premia la curiosidad y la participación. La imaginación y la capacidad de emprendimiento son muy apreciadas en la sociedad finlandesa, abundan los profesionales de campos artísticos y creativos y también los de tecnología e ingeniería. Esto también se fomenta en la educación, donde se valora la creatividad, la experimentación y la colaboración por encima de la memorización y las lecciones magistrales.

10 Los padres se implican. La sociedad y las familias consideran que la educación es fundamental y la complementan con actividades culturales. A esto contribuyen las ayudas que reciben los padres para la conciliación de la vida laboral y familiar, para que dispongan de más tiempo con sus hijos.

Otro punto que me parece de suma importancia es la capacitación de los empleados, que puede ser tomada como la educación dentro de la industria para el mejor desempeño de nuestras labores.

Se puede definir a la capacitación como un conjunto de actividades didácticas orientadas a suplir las necesidades de la empresa y que se orientan hacia una ampliación de los conocimientos, habilidades y aptitudes de los empleados la cual les permitirá desarrollar sus actividades de manera eficiente.

En pocas palabras, capacitar implica proporcionarle al trabajador las habilidades y conocimientos que lo hagan más apto y diestro en la ejecución de su propio trabajo. Esos conocimientos pueden ser de varios tipos y pueden enfocarse a diversos fines individuales y organizacionales.

Como gente que se encuentra inmersa en el mundo laboral, nosotros tenemos que apostar en el desarrollo de nuestra gente. No como una imposición en la Ley Federal del Trabajo, si no como un área de oportunidad muy grande. Cuanto más capacitada esté nuestra gente mayor calidad tendrían nuestros productos y la satisfacción del cliente será mejor.

Y esa capacitación no es solo para el sector de la industria, debe extenderse al sector público, educativo y todo aquel donde se brinde un servicio. Entendiendo al cliente, no como quien compra lo que producimos o hacemos, si no las personas que son beneficiarias directa o indirectamente de nuestro trabajo.

Conclusión:
El reto en cuanto a educación, como he sostenido en diversos escritos, es muy grande. En el presente trabajo dejé de lado que la educación se recibe desde nuestros hogares. En la actualidad en nuestro país el núcleo familiar está muy desintegrado y la inculcación de valores una vez más se la dejamos a la escuela.

Nosotros como mexicanos debemos de ayudar a la formación de nuestros hijos, sobrinos, nietos, inclusive nosotros mismos. Teniendo un mejor país en cuestiones educativas la calidad de vida aumentará, nuestra mano de obra será mejor, produciremos productos de mejor calidad, se elevará nuestra productividad, tendremos mayores empleos, las tazas delictivas disminuirán, ya no se hablará de Estado fallido y así podría seguir enlistando los beneficios.

Tenemos que voltear a ver el sistema educativo finlandés, donde existe colaboración de todos los sectores. Les tomó cerca de 25 años llevarlo a lo que es hoy.

Entre más aprendo más ignorante me vuelvo.