sábado, 8 de agosto de 2009

Noticias recicladas. Por Nelly Cepeda.

Durante la última semana me ha tocado ver en algunos servicios informativos electrónicos cómo la carestía rebasa las finanzas familiares y para muestra, el caso del precio del aguacate (del cual puedo prescindir sin reparo) que ya alcanzó los 60 pesos.

Seguí la nota con interés pero no pude menos que evocar a la que fuera mi casa editorial por espacio de doce años, “El Porvenir”.

El denominado “periódico de la frontera”, nació el último día del mes de enero de 1919 y su primera plana ostentó como nota principal precisamente, el tema de la crisis y cómo el dinero alcanzaba para muy poco.

“El hambre y la desnudez de las clases humildes debe tener un próximo fin”, reza el encabezado que ocupa las ocho columnas en dos pisos.

Y adereza la nota con un gráfico en el que hace referencia al costo de los productos de la canasta básica ¿le suena conocida la historia? Claro.

La crisis ha sido la constante en una nación tercermundista como México y aunque Nuevo León se “cuece aparte” por tener, digámoslo de manera elegante, un mejor ingreso que muchas otras ciudades del país gracias a su pujante actividad productiva, también es una plaza cara. En pocas palabras, por supuesto que hay pobres en Nuevo León.

El minisalario para esta zona del país, la zona “B”, es de 53.26 pesos diarios ¿qué puede adquirir un padre de familia con esa cantidad? Si para trasladarse a su área de trabajo debe tomar dos camiones –ida y vuelta- al menos tendrá que desembolsar 15 pesos siempre y cuando utilice rutas radiales a razón de 7.50 pesos el pasaje sencillo.

Pero… ¿ese pobre hombre no tendrá derecho a adquirir un refresco a lo largo del día mientras trabaja? ¿y si por las prisas no alcanzó a tomar el lonche que su señora le preparó? Uy, pues deberá comprar al menos una orden de tacos –nadie dice que no sean deliciosos-, que sumados al refresco, pues ya se gastó otros 30 pesos al menos. Ya van 45 pesos.

¿Y el pago de la luz, del agua, del gas? ¿y la cuota que la escuela pública le exige para cubrir las necesidades de la Sociedad de Padres de Familia?

Cuando el agua parece llegar al cuello, no falta quien opte por poner los santos de cabeza empezando por San Nicolás de Bari y rezar con mucha fe.

No está esta servidora en el afán de ennegrecer un panorama que ya, por sí mismo, para muchas familias, lo es.

Más que fórmulas matemáticas o recetas de los economistas –disciplinas en las que me declaro una total neófita-, la finalidad de este desahogo es reseñar que periodísticamente, temas como la carestía, la crisis y la pérdida del poder adquisitivo, tristemente dan de qué hablar.

Si ya en 1919 el periódico decano reseñaba este tópico, estamos ante casi una centuria de un tema que jamás se agota.

Es triste ¿no?

viernes, 7 de agosto de 2009

Qué bonito texto. 21 años. Para mi José.

Recibí este mensaje de un poeta, músico y autor de un texto que aún no
aparece pero que ya está por salir a la luz pública, en el que habla del rock.
A él también le preocupa la situación del país y le asusta que quiten
la filosofía "y esas cosas" como materias de estudio, lo que ya mero logran.
Me gustó el texto y sin avisarle, lo reproduzco. VALE LA PENA.
José Manuel
Hola José:

Me gusta este texto, está escrito con la ternura del padre amoroso y con la sabiduría del viejo que, por lo menos en el fondo de su espíritu, tiene la certeza del deber cumplido.

¿Qué hacer? Tú, mejor que nadie, lo debes saber, porque hasta ahora has hecho bien las cosas, y no va ser éste el momento de los errores.

Comentaba el otro día con un buen amigo, con quien siempre tengo pláticas acerca de los libros que devoramos, aunque el tiempo no nos alcance, que nuestra edad (digamos de los 50 en adelante...) es cuando se inicia la reflexión acerca de la vida pasada (y presente también y, ¿por qué no? la perspectiva del futuro), cuando se comienza a hacer un inventario de las cosas hechas por nosotros, generalmente mucho más buenas que malas (en el fondo los seres humanos somos básicamente buenos, gracias a Dios), es cuando nos vemos a nosotros mismos en nuestros jóvenes, hijos, sobrinos, amigos de los hijos, alumnos, etc., y recordamos los proyectos que emprendíamos con entusiasmo, las sanas locuras que hacíamos, motivados por idealismos propios de la juventud, ayudados por la enorme energía que da la edad, comiéndonos el mundo a puños ¡Qué años aquellos!

Y yendo más atrás, a la niñez ¿Recuerdas tu niñez? Yo había casi olvidado la mía en ese fragor de querer llegar al "éxito", de ganar mucho dinero, de competir con los demás, pues siempre uno se considera el mejor, sobre todo cuando estás en pleno desarrollo profesional, cuando dices "abran cancha, que ahí les voy". El éxito, el triunfo: prefiero ser un winner que un loser. ¿Conoces la definición que del triunfo dio Bill Gates, el hombre más rico del mundo? Dijo: "El triunfo no tiene nada que ver con que seas rico o pobre, o que tengas o no una posición social, el triunfo es, simplemente, el ser querido y respetado por todos aquellos que te rodean". Que definición tan sencilla, pero tan profunda y expresada por alguien a quien se considera el paradigma del éxito.

Lo genial de esta definición es la posibilidad al éxito (o triunfo, que es lo mismo) hacia cualquier ser humano. Me parece maravilloso. Pero cuando tienes 30 ó 40 años, lo que menos te interesa es ser amado y respetado por quienes te rodean, más bien quieres que se sometan, tú eres el jefe, el emprendedor, el genio, el cerebro de la operación, y aquí se amuelan todos.

Tú eres el joven emprendedor que va a hacer historia en los negocios, en la profesión, o en donde sea el lugar en que te encuentras ¿no es cierto? todos, en cierta forma hemos atravesado por esas circunstancias. Pero en esta locura perdemos algo muy importante: La capacidad de asombro.

Y cuando te das cuenta de esa carencia y dices "nada me sorprende, todo es tedioso y aburrido", y tomas verdadera conciencia de ésto, te da un miedo terrible, como si hubiera muerto un gran pedazo de tu espíritu. Entonces comienzas a darle importancia a los recuerdos infantiles, y dices "oye, pero si sigo siendo ese mismo niño, nada más que ya pasaron algunos años", recuerdas tus ilusiones, tus planes infantiles hacia el futuro ("cuando sea grande voy a hacer ésto o lo otro") y ¿qué pasó con tantas ideas? al recordar las colocas en su verdadera dimensión: el hombre que se recuerda como niño y revalora lo más auténtico de sí mismo..

Y aprendes otra vez a asombrarte de cualquier cosa. Elevas los ojos al cielo y disfrutas las caprichosas formas nebulares, los delicados colores que en ellas se forman por los efectos de los rayos del sol, revaloras a los animales, a la naturaleza, a los seres humanos. Aprendes a perdonar, te das cuenta que los demás son como tú, pero nada más necesitan darse cuenta que están en la locura de las cosas vanas, pero son buenas personas al fin y al cabo, y no tienes por qué juzgarlas. En pocas palabras, la vida adquiere un sabor nuevo, la experiencia de vivir se transforma en algo casi místico.

Encuentras el placer de gozar las cosas más simples así como las más sofisticadas. Te vuelves el amante sabio, cuyo mayor placer es el darle a su pareja el máximo placer.

Son tantas cosas, pero como de costumbre, creo que me he extendido demasiado, pero no me arrepiento, pues este texto hermoso que nos has enviado a tus amigos, me ha motivado para hacer éstas y otras reflexiones. Y eso es bueno.

Y lo mejor es que en esta ocasión no estoy despotricando contra los políticos y los imbéciles ¡cosa rara en mí! pero tu texto ha tenido la enorme virtud de sumergirme en el fabuloso mundo de la reflexión y de la eterna búsqueda de la respuesta a las preguntas trascendentes.

Recibe un afectuoso abrazo.

Jorge René

PS.- Saludos y felicitaciones para tu cachorro.

miércoles, 5 de agosto de 2009

HUMOR. J.L.F.A.

Recibí un mensaje de Jorge Luis Falcón Arévalo e imploré su venia para publicarlo: ésta es la respuesta:

HERMANO:

Cuentas con mi anuencia de lo que yo te envíe lo uses como mejor te plazca.

Un abrazo y seguimos leyendo tus atinados escritos, que acá son comentados en nuestro medio.

JLFA



HUMOR


José come todo comprado y Alfredo Casero.

Peugeot hecha humo y Renault Fuego.

Bush derriba ciudades y Enrique Iglesias.

John mira HBO y Michael Fox.

El pato Donald arregla teclados y Mickey Mouse.

Rodrigo desayuna con facturas y Pérez Compan.

Matías tiene el pelo lacio y Hernán Crespo.

La señora se queja de los aros y el Señor de los Anillos.

Pedro cargó gas acá y Antonio Gasalla.

Daniela dio un paso y Cecilia Dopaso.

Richard hace piruetas y Bruce Willis.

A Tito le encanta comer nueces y a Cacho Castaña.

Los demonios obedecen órdenes de John y los Ángeles de Charlie.

John compró crayones Silvapen y Bon Jovi.

Jennifer adora NewYork y Witney Houston.

Alejandro cuenta horas y Ramón Díaz.

Julio come fideos del plato y Oscar de la Hoya.

El Cacho está muy gordo y el Chelo Delgado.

A Paul le encanta Tinelli y a Bob Marley.

Sebastián se cree autopista y Rolo Puente.

Eduardo tiene una bicicleta Musetta y Carlos Bianchi.

Javier tiene barba negra y Georgina Barbarrosa.

José ve más o menos y Juan B. Justo.

González tiene ofri y García Lorca.

Sandra come polenta y Marilina Ross.

Victoria quiere a Pedro y Norma Aleandro.

Martín le pega a Vilas y Lucho Avilés.

Víctor prefiere lo enfermo y Verónica Lozano.

Miguel es carnicero y Armando Manzanero.

Marcos prefiere River y Julio Boca.

Federico se cree pajarito y Alfredo Alcón.

Guille la ensucia y Roberto Lavagna.

A Manuel le da asco el brócoli y a Jorge Lanata.

Sandro corta brazos y José Luis Cabezas.

Santiago vive del trabajo y Oscar de la Renta.

Coco prefiere paz y Maximiliano Guerra.

Teresa llegó cuarta y Camilo Sesto.

Leo ve la jirafa y Caetano Veloso.

Susi da zancadas y Nancy Pazos.

Pepe eligió la ensalada waldorf y Vicente Larrusa.

Carla es princesa y Carola Reyna.

La mujer muerde y El Hombre Araña.

El tigre caza Gonzáles y el Puma Rodríguez.

Joaquín construye casas y Diego Torres.

El Capitán Garfio come galletas y Peter Pan.

Pampita compra los ravioles en la fábrica de pastas y Valeria Massa.

Ulises prefiere la timba y Enrique Carreras.

Alain Prost usa casco y Jorge Corona.

Mario es cura y José Sacristán.

Juan Pérez es ingenuo y Héctor Pérez Pícaro.

Ariel es de Córdoba y Alberto de Mendoza.

Louise tiene una enfermedad infecciosa y Thelma Biral

Nombres y Sucesos.

Autor: Jorge Rodríguez Treviño.

La airada reacción del Consejo Episcopal Mexicano tras la aprehensión dentro de un templo de un presunto delincuente, motiva más de una reflexión.

Contra la inaceptable opinión de algunos connotados mastines, la postura del CEM -como antes del Gobernador de Michoacán- en ningún momento confronta la acción federal de ir tras la delincuencia organizada.

De lo que se trata es que no se puede aplicar la ley pisoteándola a la vez.

El Estado no se puede arrogar la facultad de decidir qué ley violar a fin de privilegiar sus actos justicieros.

Pero estamos con la reacción de la alta jerarquía eclesiástica, tras la "violenta irrupción" a un templo de la fuerza policiaca para atrapar a un poderoso personaje de la delincuencia organizada y parte de su banda.

Se celebraba la misa en honor de la hija quinceañera del personaje que motivó la aparatosa incursión policiaca.

Ahora se sabe que parte del éxito de esta operación se debió a informes precisos de la DEA.

Pero esta es también otra historia.

Esta vez nos ocuparemos de otra historia....

De cómo es que nace el que ahora conocemos como derecho de asilo.

Precisamente en los templos religiosos.

Esto nos cuentan los historiadores.

Desde épocas inmemorables era costumbre en Europa que las iglesias y monasterios ofrecieran asilo en sagrado a los delincuentes que lograban acogerse a ellas, justificándose este asilo en el daño que se producía en el interior de los templos al momento de la aprehensión y de este parecer fueron juristas de la talla de San Isidoro de Sevilla, uno de los creadores del Código Visigotorum, que es la recopilación más antigua de leyes hispanas que se conoce.

Muchos reyes primitivos aceptaron el derecho de asilo en sagrado y hasta legislaron sobre él.

El asilo religioso se mantuvo en el Imperio Romano y se conservó en las Iglesias cristianas.

Tanto se generalizó esta costumbre en América que hasta se le llegó a practicar como signo de jerarquía y distinción en casas particulares, pues bastaba que un delincuente tocara la aldaba de la puerta principal de una de esas moradas para que terminara la competencia del juez común y se iniciara la del dueño, que bien podía entregarlo a la justicia o perdonarle, a su libre albedrío y criterio.

Por ello fue que Felipe V en 1737 ajustó con la Santa Sede un Concordato para legislar sobre el derecho de asilo, por el cual se dividieron las iglesias en sitios de Asilo y Frías. Igualmente se dictaminó que cuando en las ermitas y parroquias no estuviera expuesto el Santísimo, tampoco gozarían de asilo.

Los asesinos con premeditación fueron excluidos por una Bula de Clemente XIII llamada "Supremo justicia solio" y también los que delinquían dentro de las iglesias porque hubiera sido muy simple matar dentro y luego quedarse quieto.

Carlos IV restringió aun más el Derecho de Asilo en 1794 otorgándolo únicamente para los casos de Defensa Propia, aunque en la práctica esta reforma dejó de existir.

Esto es historia.

En esta nueva realidad, los Templos no son ya más depositarios de este derecho.

Tan así que ahora los Templos de todas las Iglesias, son propiedad del Estado.

Son pues, edificios federales.

Lo que autoriza al Estado a entrar y salir de ellos sin necesidad de solicitar permiso a nadie.

Y en tratándose de los aprehendidos en plena ceremonia religiosa, no estaban ahí en calidad de asilados, sino en su condición de devotos cristianos.

EN FIN.... ES DADO A cierto tipo de políticos "ganar la nota" en los medios sin importar el contenido, peso y sentido de sus declaraciones.

Baste ser inscritas en el territorio de lo polémico para que nombre e imagen cabalgue alegremente por las páginas de los diarios y las llamadas ondas hertzianas...

Este tipo de personajes por lo general gozan de la preferencia de los reporteros, seguros de que al llevar la nota a la redacción merecerá generoso espacio.

Uno de estos conspicuos personajes de la farándula política es el inefable líder priista Ricardo GAMUNDI.

Si los muchos reconocimientos que ha recibido por sus resonantes victorias en el campo electoral fueran medallas, seguramente semejaría a aquellos generales de la vieja Rusia Soviética en cuya casaca no cabía ni un solo alfiler... Se decía entonces que siempre se hacían acompañar de otro militar, pero solo para colocar en su pecho las que en el de él ya no encontraban acomodo.

Con paso lerdo por el peso de estas sus muchas medallas, el líder priista le enmienda la plana a su jefe, quien apenas la mañana de este lunes puso alto a las aspiraciones de quienes de su equipo de colaboradores se sienten con tamaños para sucederlo.

Los medios coincidieron en presentar la nota como una advertencia a los "acelerados".

Pero en su renovado encuentro con la prensa "de la fuente", el dirigente tricolor corrige y afirma que no, que no hay acelerados.

Porque los militantes conocen que hay tiempos y circunstancias, estatutos y reglamentos.

Y para que no hubiera modo de "malinterpretar" sus declaraciones, el propio líder lo dijo así.

"Tan tranquilo (el estado) que yo regresé tan tranquilo, estuve en varios municipios ni los vi, andaban todos de vacaciones, no, no hay ni hagamos acelerados, no los hay".

Si desde su óptica -evidentemente es óptima- no hay "acelerados", ¿por qué entonces el mensaje del Gobernador de este lunes?

A PROPO.......... ¿cómo se sentiría el Director del Programa Ambiental Salvador Treviño cuando el Gober puso alto a los acelerados?

¿Arriará banderas en sus francas como abiertas aspiraciones tempraneras?

¿Renunciará a su cargo luego de la catilinaria?

¿Lo regresará el Gober al Congreso como castigo?

PERSISTEN EN LAS ALTURAS las negociaciones -y el llamado "tironeo"- por el liderato de la bancada priista en la Cámara Baja, desatadas tras la cada vez más fuerte versión de que Beatriz PAREDES prefiere mantenerse como lideresa del PRI.

LOS llamados "momios" parecen favorecer a Francisco ROJAS, el ex contralor durante el sexenio de Carlos SALINAS DE GORTARI.

Lo que para algunos para más baldón que apoyo.

En la disputa está César Augusto SANTIAGO, de todas las confianzas de la licenciada Paredes, por lo que seguramente tendrá el veto del Beltronismo.

Y se "menea" el ex gobernador del Edomex Emilio CHUAYFFET, con la mala de que también tiene fuerte veto por su tufo a Enrique Peña NIETO.

El futuro líder camaral gobernará una legislatura en la que el PRI obtuvo el 36.68 por ciento de la votación, lo que representa 237 diputados (184 de mayoría y 53 pluris).

Si a estos 237 le añade los Verdes, por si sola esta coalición puede aprobar cualquier reforma no constitucional.

Como aprobar -o desaprobar- el presupuesto, nombrar al auditor superior, controlar la Junta de Coordinación Política, tener la mesa directiva el primer año y, sobre todo, presidir el mayor número de comisiones legislativas.

Pero lo medular será acotar el poder presidencial.

Fortalecer la soberanía de los Estados -tan vulnerada por la Federación hasta para imponer fechas de elecciones locales-.

Revisar y corregir la política económica ante los magros resultados de la actual que año tras año aumenta en millones la pobreza extrema...

ESTA NUEVA REALIDAD política llevó a Rubén AGUILAR -¿ex? Vocero de Vicente Fox, a enterar al licenciado Felipe CALDERON que "el declive del poder del presidente, de manera lenta pero sostenida, empieza al día siguiente de la elección que acaba de pasar..."

Con los deplorables resultados -Para Los Pinos- que ya conocemos.

De ahí entonces que el ex jesuita, ¿ex? Vocero, en su reciente artículo publicado en EL FINANCIERO, recomiende al inquilino de LOS PINOS.

"....Acciones contundentes y de gran impacto social, para cambiar la actitud de la gente a la hora de votar.

Es un error pensar que tener altas calificaciones, en México todos los presidentes las tienen, supone la aprobación a la gestión y el voto a favor.

No van juntas y la reciente elección es una prueba de ello.

El presidente está ahora acorralado, pero tiene posibilidades de romper el cerco que él mismo se ha impuesto.

Es una decisión que sólo él puede tomar."...

Interesante la visión del Foxismo al considerar "acorralado" a Calderón.

Y más todavía que no se aprecie ninguna acción política que tienda nuevos puentes de comunicación no solamente con la jerarquía partidista y legislativa, sino con el pueblo mismo.

Reunirse con el equipo de fútbol de Los Pumas -negocio particular y no expresión universitaria- ignorando a los pequeños titanes de Reynosa que son genuinos campeones nacionales, es perder la brújula.

El lacerante caso de la Guardería de Hermosillo, la aberrante integración de los beneficiarios de Procampo -programa diseñado a favor de los agricultores con menores recursos- el creciente desempleo, la caída en las exportaciones y en el turismo y de la economía toda es un corral que difícilmente podrá derribar......

Y menos cuando se carece de sustento popular.

Se acortó el espacio....

Antes de retirarnos, le compartimos la segunda -de 45- lección de vida:

Cuando tengas duda, sólo toma el siguiente paso pequeño.

¿Estamos?

Nota publicada el 05 de agosto de 2009 en El Gráfico en el siguiente enlace:

lunes, 3 de agosto de 2009

Honduras se escribe con “H” de Huracán

Recibí este mensaje... por su valor y significado,
lo comparto con todos Ustedes.
Creo que Honduras puede hacer la diferencia.
Vale la pena.
José Manuel


Por: Juan Carlos Sosa Azpúrua (Venezolano)

Este artículo saldrá publicado el próximo sábado 01 de agosto en El Universal...Pero primero lo comparto contigo...

Honduras se escribe con “H” de Huracán / Juan Carlos Sosa Azpúrua

Era un día muy frío en la Haya. Llegamos temprano al edificio de la Corte Penal Internacional. Nos atendieron diligentemente y tuvimos una conversación honesta y directa con el Fiscal Moreno Ocampo. Hicimos entrega de un documento que solicitaba la apertura de una investigación en Venezuela que determinara si efectivamente estaban ocurriendo los crímenes que teníamos casi dos años denunciando.

Una vez cumplida la misión, recuerdo mis pensamientos durante el vuelo de regreso a Caracas. Asomado por la escotilla mis ojos se divertían con el movimiento de las nubes, eran algodones veloces que se convertían en cualquier imagen que yo deseare. Aquello me hacía reflexionar sobre lo relativo que es el tiempo, el como Einstein no se equivocó cuando sostuvo que si uno pudiera viajar a la velocidad de la luz, el tiempo se detendría, quedaríamos estáticos sin referencias que nos orientaran en el espacio y nos dieran algún sentido de pertenencia. Y si pudiéramos volver al pasado, ¿podríamos cambiar la historia? ¿Evitar los muertos? En ese instante sentí un frío helado en mi sangre, el avión volaba pero mi corazón parecía detenerse, me sentía un cadáver dentro de un cuerpo que lo disfrazaba. La tristeza más honda me invadió y lo único que pude hacer en ese momento fue tratar de entender qué cosa me estaba pasando, porqué me sentía tan sólo si tenía tantas razones para celebrar, al fin y al cabo, después de años de lucha, finalmente habíamos logrado ser escuchados en la Corte Penal Internacional, que apenas tenía algunos días de haberse inaugurado como la instancia jurídica capaz de juzgar los delitos perpetrados por los criminales más poderosos del planeta.

Pero algo no calzaba, una pulsión interna me obligaba a ser escéptico. ¿Abrir una investigación en Venezuela? ¿Y cómo lo harían? ¿Qué órganos institucionales podrían servir de respaldo? ¿Qué Fiscalía? ¿Qué policía? ¿Qué tribunales? Y al fin y al cabo, ¿quién paga el sueldo de los funcionarios de la Corte Penal Internacional? ¿Acaso no es la ONU? ¿Y quiénes son mayoría en el organismo que representa a casi todas las naciones de la Tierra? ¿Acaso Mugabe y Castro tienen prohibida la entrada a ese recinto? No, no la tienen, para la ONU el hombre que ha fusilado a miles de personas y otro que ha matado a millones de seres humanos son dignatarios, jefes de Estado con la misma voz y el mismo voto que el Primer Ministro de Inglaterra y el presidente de Suiza. ¿Y cuántos muertos se requieren para que los ojos del mundo se abran ante los asesinos de la historia? ¿1? ¿20? ¿Millones?

Mientras más pensaba menos ánimo sentía, la luz de las ideas dejaba a oscuras el cuarto donde se aloja mi alma. Ese día fue el momento en que perdí completamente la inocencia, los treinta y cinco años que tenía entonces en un soplo se hicieron pesados, en un segundo envejecí cien años. Nunca como ese día palpé tan crudamente de qué material está hecho el mundo que vivimos, un rayo me atravesó dejándome como recuerdo un nuevo entendimiento de las cosas, la convicción de que todo el andamiaje institucional del planeta, aquello que supuestamente nos civiliza y da esperanzas, es una vulgar y fea mentira, una máscara de luces para cubrir el rostro más horrible del universo, ese que si dejamos al descubierto hace que cualquier lucha parezca un juego de tontos, es el rostro que con sus mil muecas nos maldice y al besarnos nos envilece, se trata del rostro que asesina nuestros ideales transformándonos en aquello que suelen denominar “ser realista”.

Estos recuerdos resucitan en estos días gracias a Honduras. Si algún consejo pudiera darle a ese hermoso pueblo hondureño sería solamente uno: no desistan, mantengan la lucha hasta que les dure la vida. No escuchen a nadie que les diga que retrocedan, que trate de hacerles transitar los caminos de la “comunidad internacional”. No existe formalismo que supere la realidad, jamás puede la forma ser más importante que la substancia. Si la forma se erige como obstáculo del fondo, siempre se debe optar por lo segundo.

Se condena el haber sacado a Zelaya en pijamas y a punta de fusil hacerle volar fuera de las fronteras hondureñas. La metáfora es obligatoria. Ese día cuando se le impidió al felón “ponerse calcetines y ropa interior”, a quien se desnudó fue a la mentira, a la hipocresía se le quitó la careta, Honduras desnudó la verdad y expulsó la mentira. Cuando algo así ocurre, a todos nos obligan a presenciar en primera fila el burdo teatro donde se representa la comedia del mundo moderno, los actores salen a escena con sus plumas y sus máscaras, con sus cantos y sus sonrisas, salen al unísono viéndonos a todos caras de idiotas. ¿Qué moral tiene Barack Obama para condenar la expulsión de Zelaya? ¿Acaso se tomó la molestia de saber qué cosa estaba sucediendo en las entrañas del país centroamericano antes de pontificar con su pico de plata sobre libertad y democracia? La gran comedia planetaria hoy está en los titulares de todas las agencias noticiosas. Vargas Llosa escribe un artículo y lo empieza condenando la acción militar. Muchos alaban al escritor. “Tiene razón el autor de la Fiesta del Chivo, un golpe militar siempre es condenable”....bla, bla, bla.

Qué fácil es escribir palabras hermosas desde un parque inglés mientras al otro lado del océano una sociedad entera se juega su destino teniendo que recurrir a formas duras para salvar el pellejo. Quizás al escritor despistado le hubiera hecho bien pasarse una temporada larga en Venezuela, sintiendo en carne propia lo que se sufre cuando el futuro de los hijos es secuestrado por hampones guapos y apoyados por la “comunidad internacional”. Pero entonces aparecen venezolanos de la “oposición” escribiendo lo mismo que el peruano de Londres, declarando que lo de Zelaya fue un golpe de Estado que merece el rechazo de los demócratas del mundo. Y es en ese instante en que uno realiza que las formas de las nubes vistas desde aquel lejano avión son más reales que la realidad misma. Que la realidad es un teatro y todo lo demás es cuento, es decir, más teatro. Son los actores y sus seguidores, los dueños del circo y su corte de enanos, son ellos los que cantan y bailan y son ellos los que reciben los aplausos.

Pero debajo de las carpas, cuando las luces se apagan, allí se siente otro tipo de latido, es el corazón de los muertos el que suena, latidos enterrados en una tierra mojada con lágrimas de viudas y huérfanos. Ese es el latido que suena hoy en Honduras, ese es el sonido que trata de colarse entre el ruido de Insulza y su comparsa. Y todo aquel que se crea justo, todo hombre y mujer que sienta sangre en sus venas y conciencia en su cabeza, todos juntos tenemos que hacer que el sonido de Honduras sea el grito que se escuche, que la tierra mojada se levante y como un huracán se lleve por delante a la carpa, al dueño del circo y a todos sus enanos cantantes.

Como venezolano he sido testigo de lujo del futuro que Zelaya guardaba para sus compatriotas. Es un futuro que para nosotros los venezolanos ya llegó, ha sido pasado, es presente y sigue mañana. Es un futuro que obliga a retroceder cien años, y que pisa todo vestigio de dignidad. Hoy soy hondureño, porque en Venezuela el circo está vivo en todo su esplendor.

Hermanos de Honduras: Resistan, vean las nubes y vuelen, ustedes son el Huracán.

sábado, 1 de agosto de 2009

Comentarios a "Y EL MUNDO TROPEZÓ CON HONDURAS"

Recibí este mensaje:
VALE LA PENA.
Distinguido Abogado Gómez Porchini:

Soy una persona hondureña orgullosa de mi país y de mis raíces. Es por eso, que quiero agradecer a usted el haber publicado el artículo Y EL MUNDO TROPEZÓ CON HONDURAS, en el cual se dicen muchas verdades acerca de lo que pasó en nuestro país, y también por apoyar a nuestro país.

En Honduras, mi querido abogado, no sólo se está jugando el destino de nuestro país, sino también el destino inmediato de América Latina y quizá el de otras áreas del mundo. Es el destino político, económico, legal y social

Hemos roto un paradigma de la Cultura Latinoamericana, que hasta antes del día 28 de Junio, parecía un acto inconcebible de ejecutar: EL IRRESTRICTO RESPETO A LA LEY... y que por ende: NADIE ESTÁ POR ENCIMA DE ELLA.-

Dicho esto, no estoy de acuerdo que se haya expatriado a un Hondureño, porque nuestra constitución lo prohíbe, él debió de haber sido enjuiciado en Honduras, por todas las violaciones a nuestra constitución y nuestras leyes. LAS LEYES DEBEN CUMPLIRSE. Y espero que muy pronto el Ex Presidente Zelaya, sea puesto a las órdenes de los tribunales para deducirle las responsabilidades civiles, administrativas y penales a las que haya lugar.

Es un hecho que el Sr. Zelaya estaba al margen de la ley y nosotros los hondureños, haciendo uso de las facultades que nuestra constitución y las leyes nos otorgan, decidimos sustituirlo en sus funciones tal y como manda nuestra carta magna. Se cumplió con la ley.

Es por eso, que los hondureños nos sentimos tan indignados y no entendemos el porqué el mundo se nos ha venido encima, en una total violación a los principios de la NO INGERENCIA, y la AUTO DETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS.

Si bien es cierto, que la gran mayoría de los países no reconocen a nuestro nuevo gobierno, no es menos cierto, que la gran mayoría de los ciudadanos hondureños, si lo reconocemos y lo apoyamos. Y preferimos un bloqueo económico a volver a tener un presidente que viola las leyes, cuando que, como el primer ciudadano del país, es el primer llamado a respetarlas, porque se predica con el ejemplo. Tampoco queremos volver a tener a un presidente que miente, para poder justificar sus acciones, porque miente cuando dice que en Honduras se están matando a sus seguidores, miente al decir que se han ametrallado autobuses, miente también cuando expresa, que se está violentando la libre expresión del pensamiento, y continua mintiendo cuando dice que hay perseguidos políticos. Sin importarle el gran daño que le está haciendo al país, eso no es digno de un hondureño bien nacido, que ama a Honduras, Creo que los hondureños tenemos la obligación de sacrificarnos en aras de un mejor destino para nuestra amada patria.

Quienes han recurrido a la violencia, por lo cual la policía se ha visto en la obligación de detenerlos, son los seguidores del Señor Zelaya, que son la minoría, debido a que estos se estaban dando a la tarea de destruir y saquear negocios en el centro de las ciudades más importantes, y también a agredir a los hondureños que en manifestaciones pacíficas y con banderas blancas y de Honduras, nos manifestábamos a favor de la paz, el irrestricto respeto a nuestra constitución y a nuestras leyes y el apoyo del nuevo gobierno.

Atentamente,

Persona de Honduras.

Los hijos del infortunio. Carta abierta para un país en crisis.

Tegucigalpa.
M.D.C. Honduras.

César Indiano
Escritor y dramaturgo hondureño

Si la opinión de un artista que dedica su vida a la escritura de novelas y obras teatrales, tiene alguna validez en momentos de crisis política, alzo mi pluma y elevo mi voz para hablar en nombre de la cordura, la paz y la dignidad:

Los recientes acontecimientos políticos que en estos momentos nos presentan ante el mundo como un “país anarquista que violenta las leyes y los acuerdos internacionales” nos obligan – inevitablemente– a tomar una postura coherente.

Ahora más que nunca debemos hablar todos aquellos que siempre hemos preferido callar y debemos tomar parte de las acciones todos aquellos que siempre hemos optado por la abstinencia. Lo que está sucediendo en las calles con toda seguridad rebasará los límites callejeros y se convertirá, muy pronto, en un problema real de nuestras casas y de nuestras oficinas.

Creo que solamente los ingenuos, están creyendo que la crisis actual se desvanecerá por cuenta propia. La experiencia nos demuestra que los perturbadores del orden público son además de infatigables, mucho más temerarios que los hombres de paz y bien. Por lo tanto, nuestra participación directa en los acontecimientos que en estos momentos nos abaten no debe estar impulsada por el deseo de vencer y convencer a los alborotadores experimentados, sino, por la necesidad de hacer valer la opinión de la mayoría.

Siete millones de personas calladas pueden ser fácilmente vencidas por una minoría bulliciosa.

Por lo tanto yo digo a los ciudadanos… Si no nos manifestamos abierta y valientemente a favor de las amargas decisiones tomadas por el Congreso de la República en la fecha 28 de junio del 2009, daremos la impresión de que no estamos firmemente comprometidos con las determinaciones de nuestras autoridades.

Aunque no estemos completamente seguros de que los procedimientos para la destitución del ex presidente Manuel Zelaya Rosales hayan sido los correctos y los atinentes, es nuestro deber ciudadano difundir y proclamar nuestra acuerdo absoluto con el espíritu de las acciones, pues el mundo debe tener claro que el país entero estaba al borde de un ataque de nervios producido por los abusos y los irrespetos descontrolados de un hombre que traicionó a su propio pueblo para someterse a los dictámenes de un Proyecto Ideológico Regional, a toda vista incompatible con nuestros principios soberanos de nación independiente.

A juzgar por los hechos, la inmensa mayoría de la población hondureña estaba de acuerdo en que debía hacerse algo para frenar la tiranía populista que el presidente Zelaya venía orquestando al margen de la cordura, de la legitimidad y de la lógica. Sin embargo dicha “mayoría” carece de presencia y de credibilidad porque nuestra participación se ha limitado a murmurar y rabiar al interior de nuestras casas. Haciendo gala de una timidez comprensible, como si creyéramos que las libertades públicas y las garantías cívicas deben ser resguardadas por héroes y por mártires y no por los beneficiarios directos de la democracia que en este caso, somos todos.

Ahora, mientras una minoría de inconformes se toma las calles para protagonizar y publicitar mundialmente sus impertinencias, millones de compatriotas se recluyen en sus casas y no dan la cara ni elevan su voz para aclararle al mundo que no teníamos otra opción.

Que el país, con sus defectos y pobrezas, debía tomar una medida emergente a fin de evitar una humillación. Sólo los que no han vivido en Honduras en los últimos tres años, podrían salir a la defensa de un hombre que no descansó ni un minuto en la tarea enfermiza por instalar un régimen personalista inspirado en ideas e ideologías que no son de nuestro agrado. Un hombre que primero utilizó los canales democráticos para llegar al poder y que interpretó el mandato presidencial como “la oportunidad única” de usurpar las tradiciones institucionales y de burlarse de sus compatriotas.

Más de un millón de votantes liberales acudimos a las urnas en noviembre del 2005, fuimos a hacer valer nuestro derecho cívico de legitimar un presidente y nuestro deber soberano de garantizar una transición pacífica apegada a derecho.

Pusimos en manos de un candidato supuestamente decente, un país radiante y lleno de esperanzas pero ¿qué hemos recibido a cambio? Una nación anarquizada, lúgubre, atemorizada –y ahora– amenazada por un mundo sorprendido que se apresura a juzgar desde la distancia unas realidades que desconoce.

El mundo no sabe que Zelaya recibió el país con la deuda externa prácticamente borrada ¿o será que el Club de París ya olvidó las condonaciones y los alivios gestionados por Ricardo Maduro y el Cardenal Rodríguez en el marco de la HIPC?

El mundo no sabe –o será que finge olvidar– que de 1990 hasta el 2005, todos los países y los bancos mundiales obligaron a los gobiernos a invertir sendas cantidades de dinero en el fortalecimiento del Sistema Judicial, en la Reducción y Especialización del aparato burocrático y en la descentralización municipal de los fondos para el desarrollo, especialmente aquellos destinados para el Combate a la Pobreza (ERP).

Los desembolsos del Banco Mundial estuvieron durante los últimos 15 años condicionados al cumplimiento de obligaciones puntuales en lo referente al funcionamiento básico de las tareas de gobierno y–aunque el mundo no lo sepa– para el día que Zelaya recibió la banda presidencial, Honduras ya había consolidado, a duras penas, un estamento creíble y funcional y el país estaba listo para comenzar un período de bonanza y crecimiento económico. Esta bonanza y este crecimiento económico fue el sebo que el ex mandatario utilizó para agenciarse votos a granel.

Pero nos engañó impunemente.

Todos, yo mismo, creí posible que el progreso dejaría de ser una ilusión en caso de que el Nuevo Gobierno asumiera las responsabilidades lógicas y las tareas mínimas ¿pero qué sucedió? Fuimos vilmente traicionados y burlados por un individuo que no sólo se desligó de sus obligaciones más básicas sino que –con premeditación y alevosía– provocó el colapso progresivo de todas las instituciones del gobierno.

En estos momentos el país está económicamente invertebrado y no cuenta con recursos suficientes para rectificar el saqueo continuado de un gobernante que se dedicó al despilfarro de los fondos públicos. Cada día, de la Casa de Gobierno egresaron fondos y regalías sin destino seguro y el derroche se convirtió en una personal “política de estado” con fondos ilimitados. Todo, con el visto bueno de un gabinete cómplice que jamás rindió cuentas y nunca se apegó a los procedimientos de ley.

El mundo no sabe que todos los programas de desarrollo están colapsados y que la mora fiscal no tiene nombre. Que Manuel Zelaya no respetó ningún límite legal para el uso del presupuesto y que prácticamente el país debe ser reconstruido a nivel administrativo. Encima de todas estas ofensas y desgracias, convirtió la Casa de Gobierno en un centro de acopio y propaganda para estrechar vínculos ilícitos, alevosos y perversos con peligrosos cabecillas del gobierno venezolano y no conforme con toda la calamidad provocada, creyó que el país entero se quedaría con los brazos cruzados mientras se aprestaba a realizar la perversa maniobra de legitimar su tiranía para obedecer los mandatos de Hugo Chávez.

Afortunadamente Honduras tiene una dignidad mínima que le permite reaccionar a tiempo. Siempre la tuvimos y parece que el mundo lo ha olvidado. Nosotros, dentro de nuestra pobreza y nuestra humildad, jamás nos hemos dejado llevar por las “demencias revolucionarias” lideradas por falsos cabecillas que se auto decretan redentores de las masas sin presentar credenciales morales ni éticas.

Los hondureños jamás nos habríamos percatado de la ceguera internacional sino no nos hubiéramos atrevido a frenar este absurdo “Proyecto Ideológico” que se estaba fraguando en nuestras narices. Sin haberlo programado, somos el primer país que le pone un freno directo al colonialismo ideológico de un tirano abusivo que aparentemente nadie desea enfrentar: Hugo Chávez Frías.

Se trata del “intervencionismo descarado” de un gobernante oscuro y enfermo que se fía de la ingenuidad internacional para humillar a aquellos países latinoamericanos que él considera indefensos. En el pasado (1980) contábamos con la alianza estratégica de los Estados Unidos para detener la infiltración de comandos agresivos que intentaban desbaratar nuestro humilde régimen constitucional.

Desde entonces Honduras dejó claramente establecido su papel político y geográfico con respecto a “modelos políticos importados de inspiración marxista” que nunca han sido afines con nuestro interés ni con nuestras necesidades específicas de nación soberana.

Hoy, por razones que desconozco, los mismos Estados Unidos le dan carta blanca a este abusivo desenfrenado que no tiene un minuto para gobernar su propia patria pero que le sobra tiempo para intervenir, en abierto descaro, en los problemas, conflictos y determinaciones de países como el mío, un país, que este sujeto no conoce tan a fondo como lo conozco yo. Un país que no cuenta con el clima ni con la voluntad social para participar en las campañas demenciales de enemistad sin sentido, promovidas por un patriarca latinoamericano que ha convertido a Venezuela en una plataforma de ambiciones desquiciadas y hostilidades fuera de contexto.

Entonces qué hacer…

En primer lugar, llegó la hora para que salgamos a las calles y le digamos al mundo que no queremos el retorno de un gobernante inoperante, traidor, entreguista y abusivo que se aprovechó de la confianza otorgada por la gente para desarrollar consignas gubernamentales que no son de nuestro interés…

No queremos el retorno de un hombre que se ha aliado internacionalmente para perjudicar, asfixiar y desprestigiar a todos aquellos que un día le dimos un voto de confianza a través del sufragio civilizado…

No queremos el retorno de un hombre mentiroso que no ha tenido la honestidad de confesar en la tribuna internacional, las razones por la cuales lo hemos quitado del cargo con el que un día lo honramos…

¿Cuándo se ha visto que un pueblo entero quita a un gobernante por bueno?...

Si la ONU; La OEA o cualquier organismo internacional de relevancia, se empeña en defender emotiva e irresponsablemente a un individuo que ha sido repudiado por todo un pueblo, entonces ¿Cuál es la confiabilidad que estos organismos tienen para un pueblo que ha sido humillado, saqueado y abusado de manera continuada por un tipo que llevó su Proyecto Personal a niveles enfermizos de intolerancia y arbitrariedad? Entonces ¿debemos suponer que estas instancias fueron creadas para proteger a los tiranos, a los irresponsables y a los oportunistas? … si esto es así, entonces Honduras es en estos momentos uno de los países más heroicos de Centro América. Lo cual no nos asombra pues aquí, a diez cuadras, nació Francisco Morazán. Es bueno que esto lo recuerde Arias y Ortega… nosotros somos los paisanos legítimos de Morazán.

Pero se trata de un heroísmo que no hemos buscado, se trata de un heroísmo circunstancial provocado por el pánico internacional de no reconocer que en América Latina se está desarrollando – en las barbas de todos – un Proyecto Político nefasto, bélico, irracional, irrespetuoso y abusivo. Es verdad que somos un país pequeño e inclusive pobre, pero eso no quiere decir que no somos capaces de alzar el pecho y levantar la voz para defendernos de un tirano infatigable que insulta y vocifera a todo el mundo mientras todos los países agachan la cabeza.

En definitiva…

No queremos el retorno de un apátrida que ha sido incapaz de arrepentirse y de pedir disculpas por todos los agravios provocados a un pueblo que ahora no sólo debe lidiar con las calamidades económicas provocadas por su mal gobierno, sino que debe sobreponerse a las amenazas orquestadas por un mundo que ha perdido la cordura, la razón, la decencia y la valentía.

No queremos el regreso de un hombre que nos hizo retroceder treinta años para volver a comenzar de cero. En estos momentos, amargos y penosos, todos los hondureños volvimos a recordar las penurias y el estrés de los años ochenta.

Se revivieron en nuestras mentes aquellos días oscuros en los cuales los toques de queda y las persecuciones estaban a la orden del día… jamás creí que me vería en la obligación de explicarle a mis pequeños hijos el significado de palabras tan horrendas como “huelgas”, “golpes” “estados de sitio” y “cadenas de prensa”… para todos los hondureños esto era un lenguaje del pasado y jamás imaginamos que al depositar nuestro voto a favor de un iletrado irresponsable, estábamos sellando un pacto de retroceso con un sujeto que provocó la ruina total de un país que había dado algunos pasos firmes en la consolidación de su joven democracia…

Si a pesar de estas aclaraciones, los organismos internacionales se empeñan en castigarnos y en bloquearnos, entonces las tareas que siguen para nuestros pueblos son verdaderamente penosas. Y sin embargo hay que asumirlas; en estos momentos debemos estar con los gobernantes sustitutos y alentarlos. Debemos hacernos un solo nudo con el ejército y con todos los hombres de bien que hemos vivido en carne viva, los desafueros y los abusos recurrentes de un gobierno que se había convertido en una insoportable pesadilla.

Hacía más de un año que yo no veía sonreír a nadie, después de la destitución forzada, toda la población recuperó su sonrisa de siempre.

Sería iluso de nuestra parte creer que las milicias –insultadas sin causa y desacreditadas sin razón – van a poder enfrentarse por sí solas a las arremetidas de una alianza internacional que no da señales de buscar la verdad. Llegó la hora para que nuestro pequeño y humilde pueblo se pare con valentía ante las amenazas y las provocaciones de este invasor abusivo llamado Hugo Chávez, que desea pisotear la dignidad de todos los pueblos a vista y paciencia de un mundo que se ha vuelto incapaz de pelear por la democracia y por la libertad.

Por lo tanto…

No queremos el retorno de un hombre irresponsable que deshonró la amistad, el aprecio y la confianza que un día le manifestamos en las urnas…

Elevamos nuestra queja y nuestra alarma al mundo entero y les digo a mis compatriotas:

Llegó la hora de desenmascarar a los tiranos y a los abusivos, llegó la hora para demostrar que detrás de las fachadas noticiosas protagonizadas por alborotadores irracionales, existe un pueblo íntegro, respetuoso, sensato, decente y valiente.

A la comunidad internacional:

Le pedimos y le exigimos una investigación exhaustiva y responsable de todos los eventos que precedieron a la destitución… antes de emitir un juicio y antes de dar una opinión.

La inmensa mayoría de este país está contenta y satisfecha con el curso de los acontecimientos, no por el hecho de querer apañar una decisión turbulenta que quizá presenta lagunas legales, sino, porque a pesar de todo entendimos que nadie vendrá de afuera a defendernos de las humillaciones y los sufrimientos que soberanamente hemos estado padeciendo.

En las últimas décadas Honduras ha demostrado un interés sincero por el establecimiento y la adopción de las normativas democráticas, pero esto no quiere decir que hemos perdido la noción de lo que es un abuso, una humillación y una arbitrariedad. La libre auto determinación de los pueblos no sólo se refiere al respeto de los marcos legales que rigen la conducta pública, también se refiere a la capacidad y al derecho que los pueblos tienen de tomar medidas sabias cuando las circunstancias que nos abaten rebasan los dogmas legales.

Probablemente nuestra decisión de deponer violentamente a un gobernante, no parezca a la vista de los observadores internacionales muy elegante ni muy correcta, pero todas las naciones que se han visto en apuros concordarán conmigo en que en ciertos momentos los hechos superan al derecho.

Esto lo sabe perfectamente Estados Unidos, Ecuador, Argentina y Costa Rica. En casi todos los países del mundo se han presentado circunstancias dramáticas en las cuales “la destitución de un mandatario” se vuelve urgente y no negociable.

Y el hecho fundamental de la presente crisis es uno que debe quedar claro: no queremos a Manuel Zelaya como presidente de nuestro país. Entonces ¿Cuál debería ser la postura de la ONU o de la OEA cuando un pueblo grita a los cuatro vientos que ya no soporta a un mandatario?... algo tan sencillo como oír y respetar el clamor de las mayorías sin importar que estas mayorías estén calladas o atemorizadas.

En estos momentos todos los habitantes de Honduras estamos asombrados de la indolencia, la superficialidad y la ligereza con que los organismos y organizaciones internacionales han asumido un problema que solamente nosotros conocemos bien. Sin investigar los hechos y sin indagar a fondo han corrido a juzgar y a dictaminar unas sanciones irresponsables que seguramente nos conducirán a la asfixia ¿ese es el trato que se le da a los pueblos que defienden con valentía la libertad y la democracia? ¿Ese es el trato que merecen los pueblos que todavía se muestran capaces de defenderse de las anarquías y las tiranías?

¿Podemos confiar nuestro destino patrio y nuestro porvenir nacional en unas organizaciones internacionales que defienden ciegamente a los abusivos y a los usurpadores?...

Probablemente ha llegado la hora para que se revisen a fondo los propósitos, el sentido y la razón de ser de todas las organizaciones internacionales que “teóricamente” velan por el bienestar del mundo. Tal vez hacía falta un acto de valentía en un país pobre y remoto como Honduras, para que las potencias y los países ricos evalúen y revisen el funcionamiento real de dichas organizaciones y organismos.

Desde la cómoda visión de unas organizaciones decadentes que no demuestran interés por la verdad ni por la justicia, los infractores somos nosotros y no los abusivos. Consideran una grave infracción que un pueblo humilde y desesperado se agarre de cualquier cosa para no hundirse en las tiranías, pero se hacen de la vista gorda cuando reiteradamente un pueblo emite señales de auxilio.

Para Barak Obama, Oscar Arias, Felipe Calderón y Miguel Insulsa resulta fácil decir simplemente “esto es ilegal” pero uno se pregunta ¿los pueblos están obligados a soportar las humillaciones, los abusos y los saqueos de un gobernante sólo para complacer “los buenos modales” de unas organizaciones apáticas?

Los reportes de nuestro deterioro político y de nuestra ruina económica desde que dio comienzo el gobierno de Zelaya, han estado a la luz pública y los conocen todas las agencias de noticias del mundo entero. No es justo que la OEA y la ONU aleguen ignorancia sobre la conducta de un individuo cuyos atropellos son conocidos universalmente.

Este hombre que hoy defienden con tanta gallardía, fue el mismo que llegó a insultarlos en su propia casa en el marco de la Asamblea de las Naciones Unidas.

Es el mismo que ahora trama, a la vista de todos, una Conjura Regional para desacreditar y destruir las instituciones supranacionales que supuestamente defienden la integridad de las naciones libres.

Es el mismo hombre que ha aplaudido públicamente los discursos hostiles e irregulares que Hugo Chávez ha proferido contra todas las naciones americanas. Es el mismo hombre que ha expresado insultos y ha ofendido, reiteradamente, la dignidad de personas y naciones que no profesan con su loca doctrina.

Entonces ¿sobre qué fundamentos morales los gobernantes del mundo entero nos quieren obligar a restituir un hombre que tiene sobrados méritos pasa ser demandado, condenado y encarcelado? Bastará con que nos den un compás de espera para reunir todas las pruebas que lo convierten en un delincuente sin escrúpulos ¿Nos obligan a esto porque nos desprecian y nos subestiman? ¿No nos creen capaces de incoar procesos penales contra aquellos que utilizan el poder para delinquir? Si esto así, entonces ¿Cuáles son las bases morales y cuáles son los principios que rigen, guían y gobiernan las actuaciones de los Estados Americanos?....

A los medios de comunicación:

Desafortunadamente la decencia no es escandalosa. Yo soy un testigo ocular y un testimonio firme de lo que en verdad ha pasado en mi patria. Soy parte de ese millón de ciudadanos que ha vivido en carne viva la experiencia de empobrecer, retroceder y sufrir por obra de un gobierno ciego y despótico.

Juro por mis hijos y por mi nación que este escrito no es un encargo ni una tarea oficial tarifada. Es el clamor espontáneo de alguien que desea sentar un precedente intelectual sobre la verdad de los hechos. Ni tan siquiera sé si será divulgado o leído por alguien, pero lo importante es que esta carta será enviada a todos los medios de comunicación nacional e internacional que consideren importante la versión de un ciudadano corriente que escribe motivado exclusivamente por el deseo de que la verdad se imponga sobre la mentira.

Los hondureños iremos a elecciones en noviembre del 2009, otra vez tendremos la oportunidad de elegir un gobernante que tenga credenciales morales y profesionales para darle un viraje de esperanza a un país que en este momento se encuentra oscurecido por la pobreza, la anarquía y la confusión.

Invito a los reporteros del mundo entero para que vengan a mi patria y vean los resultados visibles de una gestión gubernamental inicua y perversa. Vengan a ver lo que hizo Zelaya con mi patria, vengan a ver el colapso de la red vial, la ruina de los hospitales, la deuda externa, el desplome de la educación, el saqueo fiscal, el fracaso del agro y la recesión comercial. Vengan a ver con sus propios ojos todos los daños que un solo hombre le puede causar a millones y después saquen sus propias conclusiones.

Después digan si los hondureños teníamos razones y motivos para sacar por la fuerza a un sujeto que se dedicó las 24 horas del día, durante tres años, a arruinar un pequeño país que tiempo atrás lo honró con el máximo galardón que se le puede conceder a un ciudadano.

Entonces ¿de dónde saca la prensa mundial y las organizaciones internacionales que aquí estamos esperando a ese delincuente con los brazos abiertos? Más le vale que no vuelva y él perfectamente sabe a lo que me refiero. Y si vuelve acompañado, en este caso por mercenarios del ejército chavista o nicaragüense, con el perdón de la OEA y de la ONU, nos defenderemos por cualquier medio. Siempre hemos sido un pueblo de paz y bien. Jamás hemos creído en el despotismo de las armas ni en las agresiones directas, pero cuando el mundo da señales de no querer arriesgar ni un pelo en la defensa de nuestra soberanía, no tenemos más opción que agarrar nuestros garrotes y nuestras escobas para decirle al Ejército Hondureño que no están solos y que en la defensa de nuestra soberanía y de nuestra patria ¡Todos somos soldados!

César Indiano